Si usted cree que el amor por el fútbol se queda en los noventa minutos de un partido, se equivoca.
Muchos ticos son tan apasionados que llevan la fiebre del fútbol hasta las actas de nacimiento de sus hijos.
Según datos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), cientos de niños y jóvenes hoy llevan nombres de grandes ídolos del balompié, de esos que han sido protagonistas en el Mundial 2026. Le contamos qué hay detrás de esta curiosa y bonita decisión.
Hay ticos llamados Kylian, Lionel, Cristiano, Erling y hasta Haaland
Con la emoción del Mundial de Fútbol a flor de piel, es imposible no notar cómo esos jugadores que nos hacen vibrar en la cancha terminan colándose en la historia de las familias costarricenses.
La Teja consultó sobre el tema al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) y nos llevamos una sorpresa al ver cuántas personas han sido registradas desde el 2006, es decir, en los últimos 20 años, con los nombres de las estrellas del fútbol.
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De los nombres que consultamos, el rey indiscutible de las inscripciones es el astro francés Kylian, por el jugador Kylian Mbappé; hay 1.023 personas registradas con ese nombre en nuestro país, y si le sumamos la variante Kilian, encontramos a 299 ticos más.
Los otros grandes no se quedan atrás. La magia del actual 10 argentino inspiró a que tengamos 277 personas llamadas Lionel, mientras que el famoso “Bicho” portugués motivó a los papás de 56 ticos que hoy se llaman Cristiano.
Y ojo con las nuevas generaciones de goleadores, porque ya tenemos 110 niños bautizados como Erling y hasta dos pequeñitos llamados Haaland, en honor a la máquina de hacer goles de Noruega.
¿Qué lleva a una familia a ponerle el nombre de un jugador a su bebé?
Para entender qué hay en la mente y el corazón de esos papás que escogen nombres de jugadores famosos para sus chiquitos, conversamos con la psicóloga María Ester Flores, quien es experta en temas de familia.
Ella explica que el fútbol no es solo un deporte o un pasatiempo, sino un fenómeno que unifica todas las clases sociales en el mundo entero.
“Ahí no hay diferencias de quién es más pobre, más rico, la etnia, el idioma, la religión o la política. Es una sola pertenencia, una sola forma de sentir”, detalla la especialista.
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Jugadores que se han ganado la admiración
Una de las razones más fuertes por las que los papás admiran a estos deportistas es por su historia de superación. Son imágenes muy positivas que inspiran a cualquiera a salir adelante.
“Muchos futbolistas vienen de barrios bajos, de pocos recursos económicos y a través de su esfuerzo, han demostrado tener mucho éxito. Logran tener dinero a través de su esfuerzo, del deporte de una manera sana y de ayudar a los demás", destaca la psicóloga.
La experta también señala que los seres humanos tenemos una necesidad inmensa de motivación para ganar algo, aunque sea en el mundo imaginario.
Por eso, conectan de corazón con la selección, con el equipo de la provincia y con esos jugadores que nos roban el aliento.
“Es tanta la identificación que si gana, reímos; que si pierde, lloramos, porque psicológicamente nos proyectamos en esos jugadores", afirma Flores.
La fantasía de salir del mundo real
María Ester dice que las personas disfrutan el salir del mundo real en el que hay problemas de pobreza, inseguridad, guerras, desigualdad y se aferran a lo que les hace olvidar eso, aunque sea por unas horas, un día o una semana.
“Es un paréntesis que hace la mente para luchar por una fantasía y llena tanto que por eso la gente usa los colores, las banderas, las camisetas, todo lo que tenga que ver con el jugador o el equipo que nos gusta.
“Si usted se une con dos, tres, cuatro o cinco personas que sienten igual que usted, el sentido de pertenencia se hace más grande, el gane es más grande porque se vuelve colectivo, social. El fútbol se ha vuelto un escape necesario para muchas personas que buscan una felicidad aunque sea efímera”, aseguró Flores.
La psicóloga dice que bautizar a un hijo con el nombre de un futbolista es casi que un acto de fe.
“Cuando ese amor, esa fantasía de ganar con un jugador o un equipo llena tanto el alma, lleva a muchos papás a ponerle el nombre de esas personas a su bebé, a ese ser tan sagrado.
“Para un papá futbolero, fanático, que se siente lleno por estas emociones, ve como un honor que su hijo lleve el nombre de ese jugador que tanto admira, deposita la fe en que ese nombre lo llevará a ser una persona igual de exitosa”, agregó.
Así que, la próxima vez que escuche a una mamá llamar a su pequeño Kylian o Lionel en el parque, recuerde que detrás de ese nombre hay mucha admiración, esperanza y el sueño de que ese chiquito también llegue a ser un gran campeón en la vida.




