Redacción.24 octubre, 2018
Uno de nuestros lectores le envía un mensaje al presidente de La Liga, Fernando Ocampo. Fotografia: Graciela Solis
Uno de nuestros lectores le envía un mensaje al presidente de La Liga, Fernando Ocampo. Fotografia: Graciela Solis

Da risa, y hasta pena, escuchar al presidente manudo, a toda la afición liguista y por supuesto a la prensa escrita antisaprissista hablar maravillas de su amada Liga antes del clásico y después todavía más.

Es muy fácil culpar a los árbitros y desvalorizar el buen trabajo del rival, ¿por qué no salió el presidente manudo hablando después del robo a Cartago con dos penales no pitados? Y que ni se diga del partido contra Limón, ¡un gol anulado y ni NEY -MAC ni ningún jugador hondureño expulsado! No hablen tanto, pónganse a trabajar, acepten sus fallos y deficiencias porque ya tienen cuatro años y diez meses de no ganar nada en Costa Rica.

Verny Enrique Ledezma

No lloren más

Qué nefastos son para el fútbol nacional el presidente de la Liga, Fernando Ocampo, y el gerente deportivo de ese equipo, Javier Delgado.

Salen llorando y quejándose por perder el clásico. ¿Ya no recuerdan cuántas veces ha ganado la Liga con ayuda de los árbitros? Ahora la agarran con el árbitro Hugo Cruz por cometer unos errores, y por lo visto, ya no recuerdan cuántas veces ganaron ellos con ayuda de árbitros como Berny Ulloa y Ramón Luis Méndez. Don Fernando y don Javier, háganle un favor al fútbol tico, y retírense para siempre.

Marco Antonio Carballo

Punto de más por jugar bien

La FIFA debería dar un punto extra por jugar bien y no permítir el uso del VAR para no culpar a los árbitros de las derrotas.

Carlos Jiménez

Fiesta de puestos en la Cancillería
Los puestos en las embajadas siempre han sido apetecidos por políticos. Caravaca
Los puestos en las embajadas siempre han sido apetecidos por políticos. Caravaca

Esto es una verdadera fiesta la repartidera de puestos en la Cancillería. Ahora resulta que a la exdefensora que dejó botada la Defensoría, Montserrat Solano, la nombran de embajadora en la OEA. A Mauricio Herrera, quien fue ministro de Comunicación y solo se le recuerda por los aguacates, lo nombran en Honduras y a Sergio Alfaro lo nombran en Bélgica. Esto antes era un escándalo, ¿por qué ahora es tan común? Pobrecitas todas esas personas que se queman las pestañas para estudiar Relaciones Internacionales, pero nunca las nombrarán en un puesto de estos porque no son politiqueras.

Roy Armando Rojas