Redacción .12 agosto
En Ciudad Quesada los pedacitos de chance que valen cinco tejas, los chanceros del mercado los están vendiendo en dos mil colones. Foto Eduardo Vega
En Ciudad Quesada los pedacitos de chance que valen cinco tejas, los chanceros del mercado los están vendiendo en dos mil colones. Foto Eduardo Vega

No puede ser posible que los sancarleños seamos asaltados por los chanceros, quienes nos venden cada pedacito de chances, que vale oficialmente 500 colones, en dos mil colones, mientras que los pedacitos de lotería, que valen 900 colones, los venden casi 2.500 colones. Claro, como el acumulado está lleno de millones, se están aprovechando de la situación. Lo que realmente duele es que nadie hace nada y con solo darse una vuelta por el mercado de Ciudad Quesada, las autoridades de la Junta de Protección Social se darían cuenta que los chanceros hacen lo que les da la gana con los precios. No se vale, porque cuando el acumulado no está tan alto, hasta le suplican a uno para que les compre y cuando pueden vender mucho, pero honestamente, les da por robarnos descaradamente.

Luis Artavia

No más llamadas promocionales
Hay empresas que tienen secciones especializadas en llamar y llamar a la gente para ofrecerle de todo. Foto únicamente con fines ilustrativos.
Hay empresas que tienen secciones especializadas en llamar y llamar a la gente para ofrecerle de todo. Foto únicamente con fines ilustrativos.

Es muy difícil tener que recibir a diario al menos cinco llamadas de parte de todo tipo de promociones. Me gustaría saber si este tipo de acoso tiene alguna penalización por parte de nuestra justicia. No puede ser que a cada rato lo estén llamando a uno para ofrecerle tarjetas de crédito, préstamos bancarios y compras de hipotecas, entre otro montón de ofrecimientos. Uno está con las manos atadas porque no hay forma de defenderse. Llaman y llaman, una y otra vez, por más que uno les diga que no quiere ninguna tarjeta ni préstamos, ya que al otro día las mismas empresas vuelven a llamar. ¿Quién detiene este acoso telefónico?

Katherine Delgado