Nacional

Diputada se llevó una regañada por llevar el perrito a la Asamblea Legislativa

A la legisladora le mandaron una carta en la que recuerdan que llevar mascotas al Congreso es prohibido

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La diputada Ada Acuña, del Partido Progreso Social Democrático, enfrentó críticas y hasta una llamada de atención escrita por llevar a su perrito a la Asamblea Legislativa durante las jornadas laborales.

El pequeño Samu tiene solo dos meses y ha estado llegando al Congreso durante más de una semana, ya que, según contó la legisladora, tiene problemas de salud.

A La Teja le llegaron rumores de que varias personas habían visto un peludito en el piso seis de la Asamblea Legislativa y al hacer un recorrido encontramos una camita de perro con juguetes en el despacho de Acuña, por lo que preguntamos de quién era el animalito y nos confirmaron que era de Ada.

Tratamos de conversar con ella para que nos enseñara el perrito, pero nos dijeron que estaba ocupada y que no nos daban autorización de sacarle fotos a Samu. Luego nos hicieron llegar unas declaraciones de doña Ada.

“Samu es un perrito muy pequeño, de tan sólo dos meses de edad. Él presentó una condición de salud que ameritaba un cuido especial, por esa razón, en resguardo del perrito, me he visto en la obligación y responsabilidad de traerlo durante algunos días a la Asamblea Legislativa.

“Samu se ha mantenido exclusivamente en el despacho, con los cuidados correspondientes, sin afectar ningún espacio. Quienes tienen una mascota, sin duda comprenderán la motivación de este espacio especial en el que ha visitado el Congreso. Concluido ese plazo, Samu ya no estará en la Asamblea Legislativa.

“Aclaro que la presencia de Samu no ha afectado ninguno de mis compromisos ni responsabilidades como legisladora, ni las de mi despacho”, manifestó Acuña.

Es prohibido

Pese a las buenas intenciones de la diputada Acuña, en la Asamblea Legislativa está prohibida la presencia de perros que no sean de servicio.

Los trabajadores del despacho de Ada Acuña están todos encariñados con el perrito

Karla Granados, directora ejecutiva de la Asamblea Legislativa, dijo que ya tenía conocimiento del tema del perrito y que incluso la legisladora ya había sido notificada de forma escrita sobre la prohibición de que se lleven mascotas al Congreso.

El edificio de la Asamblea Legislativa pertenece todavía a un fideicomiso del Banco de Costa Rica y hasta ahí se dieron cuenta de la presencia del animalito, por eso le jalaron las orejas a la directora ejecutiva del Congreso y ella tuvo que mandarle un escrito a Acuña.

El 19 de julio el fideicomiso envió a Granados una carta que decía lo siguiente:

“El Fideicomiso Inmobiliario Asamblea Legislativa/BCR 2011 manifiesta la preocupación con respecto a una situación que ha sido de conocimiento del Fideicomiso y se considera de relevancia en relación con las instalaciones del edificio principal de la Asamblea Legislativa.

“Según información proporcionada por la Unidad Administradora de Mantenimiento, se ha constatado por segunda ocasión la presencia de un perro en el despacho de la diputada Ada Acuña Castro.

“Al respecto, es importante destacar que el edificio de la Asamblea Legislativa no fue diseñado, ni construido con el propósito de albergar mascotas. La presencia de un perro en los despachos podría ocasionar diversos inconvenientes, considerando las necesidades propias de la mascota y posibles daños como en las alfombras o parklex”.

No es un lugar adecuado

Ante el llamado de atención del fideicomiso, el 26 de julio, Granados se vio en la obligación de enviarle un escrito a Acuña en el que le pidió que no llevara más al animalito.

“Hago de su estimable conocimiento el oficio que nos hiciera llegar la supervisión del fideicomiso inmobiliario dueño del edificio principal, en el que se nos notifica que este inmueble no fue diseñado con previstas que posibilitaran el adecuado albergue de mascotas en su interior por lo que, para prevenir daños, esto estaría vedado.

“Como es conocido, este edificio se encuentra en condiciones de arrendamiento, por lo que nos encontramos en la obligación de cumplir las normas de uso indispensables para su preservación. Estas condiciones son extensibles al mobiliario, alfombrado y revestimientos del interiorismo arquitectónico.

“Se nos informa que la Unidad Administradora de Mantenimiento, Mabinsa, ha constatado varias veces la presencia de un perrito en su despacho, razón por la cual, respetuosamente y ante el llamado de atención del fideicomiso, le agradeceríamos considerar que este no es lugar adecuado para albergar mascotas, por lo que se hace necesario que tome medidas para que tal situación no se vuelva a presentar”.

Al consultar en la Asamblea si la legisladora se expone a alguna sanción si sigue llevando el animalito, nos dijeron que que quienes deben responder esa pregunta son los encargados del fideicomiso.

También le hicimos la consulta al Banco de Costa Rica y lo que nos respondieron fue que “si ocurre algún daño o inconveniente al edificio, mobiliario y equipo, el posible costo de reparación o reemplazo deberá ser asumido por la Asamblea Legislativa, ya que un daño causado por mascotas no estaría cubierto por las garantías que operan en la mayoría de los activos”.

En el despacho de Acuña fueron claros en que apenas el perrito esté bien de salud, la diputada dejará de llevarlo.

Rocío Sandí

Rocío Sandí

Licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana; Periodista de la Universidad Internacional de las Américas, con experiencia en Sucesos, Judiciales y Nacionales. Antes trabajó en La Nación y ADN Radio.

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