Franklin Arroyo, AP.30 junio

El meteorito que cayó el 23 de abril en Aguas Zarcas, en San Carlos, además de la curiosidad que despertó, también fue una advertencia del peligro que nos puede caer desde el espacio.

Y hoy es una fecha especial para pensar en ello. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) decretó el 30 de junio como el Día Internacional de los asteroides para hacer conciencia del peligro que representan estos cuerpos celestes. Y aunque hay diferencias entre meteoritos y asteroides, el punto central, es pensar en lo vulnerable que es nuestro planeta.

Por esa razón, Estados Unidos ha redoblado sus esfuerzos para proteger a la Tierra de los asteroides que, de impactarnos, podrían destruir regiones enteras o incluso continentes, según un informe publicado el 20 de junio del 2018.

Las probabilidades de un impacto son pocas, pero el riesgo existe. Foto: Archivo.
Las probabilidades de un impacto son pocas, pero el riesgo existe. Foto: Archivo.

El asteroide es un cuerpo rocoso con un tamaño inferior al de un planeta y superior al de un meteroide. El meteoroide se convierte en meteorito al entrar en la atmósfera terrestre y es como el que cayó en San Carlos.

Los asteroides orbitan entre Marte y Júpiter, zona que se conoce como cinturón de asteroides.

Lindley Johnson, funcionario de Defensa Planetaria de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), dijo que los científicos han encontrado que el 95% de todos los objetos cercanos a la Tierra miden un kilómetro o más. Pero se sigue buscando al 5% restante, así como rocas más pequeñas que también podrían infligir un daño considerable.

En total, la NASA ha catalogado 18.310 objetos de todos tamaños, de los cuales poco más de 800 miden 140 metros o más.

El 30 de junio tiene su significado pues un asteroide explotó sobre Tunkuska, en Rusia, en 1908 y arrasó 2.000 kilómetros cuadrados de bosque. Las víctimas podrían ser millones si un asteroide similar golpeara la ciudad de Nueva York, de acuerdo con el informe.

Gerardo Soto, geólogo de la Universidad de Costa Rica, dijo que esa región rusa no era muy habitada y por eso prácticamente no hubo daños más allá de los árboles.

“No sabemos qué fue lo que pegó, probablemente un cometa. El desarrollo tecnológico de ese entonces no es como ahora. Explotó en la atmósfera alta y no impactó tierra, se desintegró y generó una onda de choque que dañó una gran área de bosque en Siberia, una área deshabitada. Por eso, la declaración reciente”, dijo.

Constante

Las caídas de cuerpos del espacio a la Tierra son constantes. Incluso, este mismo año el 23 de abril, cayó un meteorito en Aguas Zarcas de San Carlos.

“Hay programas mejorados de detección de asteroides y meteoroides cercanos a la órbita terrestre que pueden impactar en algún momento. Es un día para crear conciencia de que debemos investigar estos eventos para tener más información en el futuro”, dijo Lela Taliashvili, directora del Centro de Investigaciones Espaciales (Cinespa).

El meteorito de Aguas Zarcas cayó el 23 de abril de 2019. Foto: Rafael Pacheco
El meteorito de Aguas Zarcas cayó el 23 de abril de 2019. Foto: Rafael Pacheco

Los telescopios son buenos para detectar asteroides que se acercan al sistema solar desde el lado nocturno de la Tierra, pero no tanto para avistar rocas que ya han pasado por el Sol y se acercan desde el lado diurno de nuestro planeta, dicen los expertos.

Según Johnson, de la Nasa, se necesitan años para poder desviar un asteroide potencialmente letal. “Algunos años para construir una nave espacial y otros tantos para llegar al objetivo. Idealmente, se tendrían que tener, al menos, 10 años de anticipación.

En 2013 un asteroide de aproximadamente 20 metros apareció de repente y cayó sobre la ciudad de Cheliábinsk, en Rusia, provocando daños a miles de edificios y lesiones a personas.

Taliashvili, de Cinespa, dijo que al menos hay 50 asteroides candidatos a desestabilizar el planeta en algunos años. “Pero no hay una certeza bien estimada acerca de fechas, y si se tuviera, no sabríamos con precisión dónde caería. No siempre es posible”, dijo.

En todo caso, ambos manifestaron que es más probable que la extinción provenga de una guerra, o por alguna intervención del hombre, que de un asteroide, como le ocurrió a los dinosaurios.