El nombre de Costa Rica figura en una lista en la que nadie quiere ver a su país.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió esta semana al Congreso de su país la lista de naciones que son clave para el tránsito o producción de drogas para el año fiscal 2027.
Y sí, lamentablemente, Costa Rica volvió a salir en este grupo de 23 naciones, compartiendo la lista con países como Panamá, Nicaragua, México y Colombia.
Costa Rica lleva 17 años fiscales apareciendo sin interrupción en esta lista, una racha que empezó desde los tiempos de Barack Obama en el 2010.
¿Por qué seguimos en la dolorosa lista?
El propio Departamento de Estado estadounidense aclara que estar en esta lista no borra ni menosprecia el esfuerzo que hace un país en la lucha contra el narcotráfico.
Una de las razones por las que el país aparece ahí es la posición geográfica. Estamos ubicados justo en el medio de los países de Suramérica que producen cocaína y el gigantesco mercado estadounidense que la consume, por lo que utilizan nuestras costas y carreteras para moverla.
Hay una lista aún peor
Por dicha, Costa Rica no fue “descertificada”. Esto significa que el gobierno de Trump reconoce que el país sí está cumpliendo con los compromisos internacionales antidrogas.
A los que sí incluyeron en la lista de los países que no hicieron esfuerzos suficientes durante los últimos 12 meses fue a Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia, colocándolos en una categoría mucho más grave.
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Más allá del tema de las drogas, este documento (que se envía por ley cada año para fiscalizar la política exterior) también sirvió para ver con quién se lleva mejor el presidente estadounidense.
Trump aprovechó para echarle flores a los presidentes Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador) y Nayib Bukele (El Salvador), llamándolos con orgullo “tres de los mayores aliados” en la lucha contra el narcoterrorismo.
Por el contrario, mandó filazos directos a otros vecinos. A Nicaragua le cuestionó que sus propios funcionarios podrían estar metidos en el negocio y que no toman medidas suficientes.
Además, le reconoció esfuerzos a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pero le exigió más mano dura contra los cárteles que dominan su territorio.
Hasta le llamó la atención a su vecino del norte, Canadá, exigiéndole destruir los laboratorios clandestinos donde cocinan el peligroso fentanilo.


