Una caminata por la montaña, un día de trabajo en la finca o limpiar el patio pueden convertirse en una emergencia en segundos. En Costa Rica, donde habitan varias especies venenosas como la terciopelo, la bocaracá y la cascabel, los accidentes con serpientes siguen siendo una realidad, sobre todo en zonas rurales.
La doctora María José Pacheco, de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), es clara: ante una mordedura, lo que salva vidas no es un remedio casero, sino actuar rápido y llegar cuanto antes a un centro médico.
“El tiempo puede marcar la diferencia”, explica.
¿Qué hacer?
Llame al 911 de inmediato y traslade a la persona al hospital más cercano. Ahí, si es necesario, le aplicarán el suero antiofídico, producido en Costa Rica por el Instituto Clodomiro Picado, que es el único tratamiento capaz de neutralizar el veneno.
Mientras llega la ayuda, aléjese del lugar sin perseguir ni intentar matar al animal, para evitar una segunda mordedura. Mantenga la calma, ya que los nervios aceleran el corazón y pueden favorecer que el veneno se distribuya más rápido. Inmovilice la extremidad afectada y retire anillos, relojes o zapatos ajustados antes de que aparezca la inflamación. Si tiene agua y jabón a mano, puede lavar la herida con cuidado y cubrirla con un apósito limpio, siempre que esto no retrase el traslado.
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Lo que nunca debe hacer
No succione el veneno ni haga cortes sobre la herida: no funcionan y aumentan el riesgo de infección. No use torniquetes, pues pueden dañar el tejido y hasta provocar la pérdida de la extremidad. Tampoco aplique hielo ni dé a la persona alcohol o bebidas con cafeína, ya que pueden acelerar la absorción del veneno.
¿Cómo saber si fue grave?
Según la doctora Pacheco, alrededor de dos de cada diez mordeduras son “secas”; es decir, no llegan a inyectar veneno. Pero esto no se puede determinar en el lugar del accidente, así que toda mordedura debe ser valorada por personal médico, aunque la persona se sienta bien.
Preste atención a señales como dolor intenso, hinchazón, sangrado, hormigueo, náuseas, mareos o baja presión. Si aparecen, el traslado debe ser inmediato.
Prevención
Los accidentes ocurren con más frecuencia en pies y tobillos, entre personas que trabajan en el campo. Use botas altas, pantalones largos, camine por senderos despejados y utilice linterna de noche. Evite meter las manos en huecos o montones de hojas sin revisar antes.
Las serpientes rara vez atacan sin motivo; solo muerden cuando se sienten amenazadas. Mantener la distancia y actuar con rapidez si ocurre un accidente son, según la doctora Pacheco, la mejor forma de proteger la vida.

