Marcelo Poltronieri.3 abril, 2018

Epsy Campbell dice que ha recibido cualquier cantidad de felicitaciones y no es para menos porque esta "Cahuita lover" será la primera mujer afrodescendiente que asuma la vicepresidencia de un país de América continental.

Aunque es josefina de nacimiento, Campbell vivió 10 años en Limón y tiene familia en el Caribe, por lo que nos contó las raíces que la unen con el Atlántico tico y lo que pretende ella para esa provincia

Doña Epsy, de 54 años, nos atendió un día después de saberse electa, en el salón de expresidentes de la Asamblea Legislativa, durante un receso de la sesión parlamentaria.

La actual diputada del PAC llegó con un elegante vestido rojo sin mangas, con unos puntitos dorados cerca de los hombros y el pelo suelto.

02/04/2018. San Jose. Epsy Campbell andaba muy elegante. Fotografia: Graciela Solis
02/04/2018. San Jose. Epsy Campbell andaba muy elegante. Fotografia: Graciela Solis

–¿Cómo asimila ser la primera vicepresidenta afrodescendiente de América continental?

Yo tengo una carrera que me permitió ser dos veces diputada, este es un país que me ha permitido escalar sin mayores obstáculos, más que los normales que enfrenta una mujer en la política. Esto un desafío para mí y para muchas mujeres afrodescendientes. He recibido muchas felicitaciones de organizaciones de mujeres afrodescendientes, de pueblos afrodescendientes, como la red de mujeres afrocaribeñas o una organización de mujeres brasileñas porque hay como una reinvindicación para una cantidad de personas en América y el Caribe que son afrodescendientes que sienten que con esto avanzamos en materia democrática, no solo en Costa Rica sino en la región.

–¿Usted sabía de esa posibilidad?

Sí, pero no es un tema que yo haya usado, yo soy como soy y así me presento, primero la candidatura tiene que ver con mi carrera política, de hecho se menciona hasta ahora que ganamos. En el pasado, hace como un mes vi que en Puerto Viejo hacían un llamado a votar por el PAC por eso, pero no fue un tema de campaña. Sí lo sabía, pero no era de mi propia preocupación porque no significaba que eso fuera historia, estaba enfocada en convencer a la gente de que éramos una propuesta seria, más por un gobierno donde la mitad de plazas fueran ocupadas por mujeres, de hecho, hace poco hice una actividad convocando a diferentes mujeres para pedirle a Carlos Alvarado que firmara un compromiso donde el próximo Gobierno la mitad de los puestos fueran ocupados por mujeres.

–Vámonos para atrás, ¿usted dónde nació?

En San José, pero viví en Limón durante 10 años después de que me casé, hace como 20 años de eso y sí tengo familia allá, nosotros hicimos la vida en San José, pero culturalmente siento un arraigo con la cultura caribeña.

–¿Cuál es su comida caribeña preferida?

El rondón, es buenísimo.

–¿Calipso o reggae?

Tengo un proyecto en la Asamblea Legislativa para declarar el calipso patrimonio inmaterial y a Walter Ferguson ciudadano distinguido porque ha sido uno de los criadores del calipso limonene; y a Cahuita como la cuna del calipso costarricense, para mí esa es la referencia de una de las raíces más importantes de la cultura afro y costarricense, además de que Cahuita me es de referencia histórica porque de ahí era mi abuela.

–¿Es ese su lugar preferido de Limón?

Sí, es Cahuita porque tiene raíces familiares históricas y porque me parece el lugar del Caribe costarricense que aún mantiene una identidad cultural afrocaribeña más fuerte.

–¿Cuáles platillos caribeños sabe hacer?

Una sopa de mariscos que no llega a ser rondón, pero que tiene las raíces caribeñas.

–Dicen que caribeño que se respeta ha comido tortuga, ¿la ha probado?

Sí, en algún momento, pero hace años, sabe rico, me gustó.

–¿Es aficionada a Limón FC?

Por supuesto, es mi primer equipo y el segundo es el Herediano.

–¿Hace el queque navideño tradicional de Limón?

La vicepresidenta electa es una mujer muy amable y simpática. Fotografia: Graciela Solis
La vicepresidenta electa es una mujer muy amable y simpática. Fotografia: Graciela Solis

Claro, es una tradicion cultural importantísima en mi casa, hacemos no uno, sino decenas en diciembre, Navidad sin queque no existe.

–¿Gallopinto o raice and beans?

Son dos cosas diferentes, desayuno mucho con gallopinto, pero como mucho raice and beans, aunque no lo haga frecuentemente, pero sí en otros lados, como en algún restaurante o en la casa de mi hermana o de mi mamá.

–¿Para usted qué es lo mejor de Limón?

Tiene cosas extraordinarias, tiene potencial humano, belleza escénica, condiciones de flora y fauna, creo que la comida, no no, Limón en términos de región tiene demasiado, su cultura puede ser lo más destacable.

–¿Celebra el parade?

Sí, todos los años.

–¿Usa el cho?

No, como realmente soy más josefina… sí sabría como explicarlo, pero sería algo que no me saldría muy natural.

–¿Qué costumbres que le inculcaron sus abuelitos y papás aún mantiene?

La comida, la música, la lengua relativamente, soy más hispanoparlante en mi vida cotidiana, pero mis hijas han mantenido bastante la tradición de la lengua del inglés y las dos hablan basante kryol, yo hablo más inglés estándar.

–¿Se puede ilusionar Limón con el puesto suyo?

Eso se lo tendría que preguntar a la población de Limón porque sería arrogante de mi parte considerar que ellos se ilusionen conmigo.

–¿Haría algo para promover el tren de carga hasta Limón nuevamente?

Por supuesto, desde Limón hasta la frontera norte, un tren eléctrico, de carga, moderno, eso descongestionaría el 50% de los problemas que tenemos en la zona central del país.

–¿Qué significa para usted que Limón fue de las pocas provincias que ganó Fabricio Alvarado?

Significa una realidad histórica, hay una cantidad de iglesias más que en otro lado, además en Limón hay muchas iglesias pentecostales.

–¿En el discurso Carlos Alvarado habló de la ampliación de la ruta 27, pero y la 32?

Es un compromiso absoluto, Carlos dijo esa porque no se ha concesionado, pero es un compromiso de continuar y consolidar.

–¿Le gustaría que en Limón se dispare el turismo hotelero como en Guanacaste o que se mantenga lo cultural que es actualmente?

Limón tiene un turismo mucho más ecológico y cultural, comunitario, más sostenible, no me imagino a Limón lleno de edificios sino como en países como Jamaica, República Dominicana o el mismo Cuba.

–¿Usted esperaba que fuera tan aplastante la victoria?

Le tenía mucha fe a la Coalición Costa Rica, la participación ciudadana fue vital. El día de mayor goma política fue el 5 de febrero, cuando dijimos, ¿qué pasó?, ¿en qué país vivimos?, creo que yo hago pocos cálculos, pero Ottón me dijo que ganaríamos por 18 puntos porcentuales y me pareció un poco exagerado, pero sabía que lo que decían las encuestas no era lo que veía yo en la calle. Fue una campaña mucho más angustiante y yo sí me lo tomé en serio.

–¿Dónde estaba cuando supo el resultado?

Nos reunimos en una casa en La Granja, estaba el equipo, don Ottón, Piza, Marvin Rodríguez, gente que había apoyado al partido y estaban llevando un conteo, cada mesa que cerraba nos la reportaban, ahí fue donde celebramos, pero desde las 6:30 la gente empezó a mandar resultados y ya a las 7 teníamos certeza de que había diferencia y muy grande.

–¿Les dio tiempo de ponerse nerviosos?

Lo que pasa es que esta fue una elección atípica en cuanto a emociones, en otra usted dice gané o perdí y chao, pero en esta no era gané o perdí y chao, yo estuve ansiosa toda la campaña, esto era como un partido de fútbol, no se termina hasta que el árbitro pite. Sí creo que había ansiedad, nerviosismo, Carlos es un hombre de un temple impresionante, pero para mi sí fue muy emotivo.

–¿Lloró?

Claro que lloré, porque era toda la tensión contenida, durante toda una campaña política que en momentos se puso horrible en redes sociales, lloré profundamente de alegría porque era decir ok, lo logramos, ya no son sondeos ni cálculos, esta fue la elección más emotiva de las cinco que he vivido activamente en este país.

–¿Y cómo se duerme después de eso?

Tranquila, pero contenta porque el día anterior nosotros habíamos tenido la adhesión de unos 300 artistas que me decían que no dormían, que algunos tenían diarrea, era mucha la cantidad de personas que me decían la angustia que pasaban, había gente que me paraba y me decían que les dijera que íbamos a ganar y yo no podía asegurarles eso, entonces yo sí creo que hasta anoche dormimos con mucha paz.