El Décimo Estado de la Educación, un estudio hermano hecho por el equipo de trabajo que realiza el Estado de la Nación, entregó este jueves 28 de agosto los últimos resultados de un profundo trabajo de análisis de la realidad de nuestra educación pública y, para entendernos un poquito, si nuestra educación fuese un estudiante: no ganó el examen, por el contrario está muy cerca de quedarse y tener que repetir el curso.
“En esta ocasión (entre 2022 y 2024), el principal factor de agravamiento fue una seguidilla de malas decisiones de política pública que impulsó el gobierno de la República, especialmente pero no de forma exclusiva, del Ministerio de Educación Pública (MEP), que tomó decisiones improvisadas, sin sustento técnico y tampoco rindió cuentas por ello”, asegura el Estado de la Educación.
LEA MÁS: Este domingo 31 de agosto es feriado, ¿se pasa de día y es de pago obligatorio?
¿Qué provocaron esas malas decisiones?
“Como consecuencia, la educación general básica y diversificada experimentó una fuerte incertidumbre en su conducción política, la docencia y la evaluación, así como se agudizó la pobreza de los aprendizajes de enormes cantidades de estudiantes”, responde el estudio.
¿Un ejemplo de una mala decisión?
“Entre las malas decisiones del gobierno destaca el uso de la educación como variable de ajuste fiscal, estrategia que provocó la caída en la inversión educativa más grande de los últimos cuarenta años y el debilitamiento presupuestario de los programas de equidad y la inversión en bienes de capital”.
¿Qué provocaron la decisión de menos dinero para la educación?
“Estas determinaciones desmejoraron las oportunidades educativas de los estudiantes más vulnerables, los ambientes de aprendizajes y las condiciones necesarias para aplicar con éxito, en las aulas, los programas de estudio vigentes”.
LEA MÁS: Ministerio de Salud cerró siete oulets por estas terribles razones
¿Otro ejemplo de mala decisión del gobierno?
“La no presentación formal de un diseño de política educativa en los primeros tres años de la presente administración de gobierno impidió lograr una respuesta coherente frente al aplastamiento fiscal”.
¿Afectó la eliminación de las pruebas FARO?
“Se aplicaron nuevos instrumentos de evaluación (diagnósticos y estandarizados) de baja calidad técnica que impidieron contar con información confiable y útil para mejorar los aprendizajes. La atención de la pérdida acumulada de aprendizajes quedó bajo la responsabilidad de cada docente, según sus posibilidades y sin apoyos adicionales”.
Hay datos de que los estudiantes se mantuvieron más en el aula, o sea, hubo menos deserción ¿eso favoreció?
“Mantener al estudiantado ‘en las aulas’ aunque aprendan poco genera una ilusión de normalidad que obstaculiza acciones vigorosas para remediar los serios retrocesos educativos”.
¿Se ve luz al final del túnel?
“Costa Rica tiene la capacidad de implementar una nueva generación de políticas educativas que hagan un uso más útil de la evidencia científica y, que, con base en datos precisos, orienten la toma de decisiones sobre el fortalecimiento de la rectoría del Consejo Superior de Educación.
“Además, el rediseño de un sistema nacional de evaluación, la mejora en los procesos de formación y contratación docentes, el fortalecimiento de la gestión local de los centros educativos y el logro de objetivos estratégicos como un mayor logro universitario de la población joven”.