Franklin Arroyo.27 agosto

El encuentro entre un hombre y un ovni en Anolaima, Colombia, cumplió 50 años y uno de los testigos clave revivió el misterioso hecho para el diario cafetero El Tiempo.

Pasa el tiempo y la historia sigue siendo asombrosa. De ella dan fe trece personas e incluye muerte y la desaparición de un cadáver. Parece el guion de una cinta de Hollywood, pero es real.

El contacto con el ovni pudo tener alguna incidencia en la salud de Arcesio. Fotomontaje: La Teja.
El contacto con el ovni pudo tener alguna incidencia en la salud de Arcesio. Fotomontaje: La Teja.

Mauricio Gnecco, quien el 4 de julio de 1969 tenía 13 años. es testigo del hecho y lo revivió con lujo de detalles para El Tiempo.

Recuerda que eran las 7 de la noche y él estaba en la hacienda Casateja, donde diez niños pasarían sus vacaciones.

“Los más grandes (niños) salían y se fascinaban con el atardecer y divisaban sin problema las estrellas, un espectáculo para ellos mágico, más cuando la misión Apolo 11, con la cual el hombre llegaría a la Luna, estaba a punto de comenzar”, cuenta la publicación.

Mauricio dice que veían el cielo cuando apareció una luz en un valle cercano y pensaron que era un avión. Mauricio tenía un foco y cuando lo levantó coincidió que la luz que vieron se dirigió hacia ellos.

Así se informó el hecho en 1969 en El Tiempo. Crédito: CEET
Así se informó el hecho en 1969 en El Tiempo. Crédito: CEET

Los gritos de los primos de Mauricio se escucharon en los alrededores: “¡vengan, tía Rosa, papá y mamá Garza!”.

A quien le decían papá Garza era Arcesio Bermúdez, trágico protagonista de la historia.

Bien, la bulla llamó la atención de los adultos, quienes salieron a ver qué pasaba.

Las trece personas (diez niños y tres adultos) vieron un ovni del tamaño de un carro. Era esférico y el exterior era lumínico, de color ámbar y no proyectaba sombra. Por un par de minutos todos quedaron inmóviles y al reaccionar, la tía Rosa empezó a meter a los más pequeños, pero Arcesio y los primos mayores corrieron entre siembras de mora para ver mejor el ovni.

"Cuando llegamos a la parte del potrero ubicado detrás de la casa, nos encontramos a Arcesio y al objeto uno frente al otro”, dice Mauricio. El aparato había bajado, rozaba el suelo y Arcesio estaba a escasos once metros de distancia.

Cuatro minutos

Dice la publicación de El Tiempo que fueron cuatro minutos en los cuales hombre y ovni quedaron frente a frente. “Nos quedamos observando, el objeto se elevó treinta metros y luego hizo ‘shup’ y desapareció en el espacio. De la nave nunca descendió algo o alguien”, asegura Mauricio.

Esa noche no había quién diera explicación de lo sucedido, todo había pasado en catorce minutos.

Dos días después Arcesio estaba enfermo. “Desde el momento que se encontró con el objeto, no pudo levantarse de la cama. Fue trasladado a un hospital en Bogotá, pero falleció", dice el periódico.

La familia no halló razones, Arcesio era un hombre vigoroso. Mauricio recuerda que Lucrecia (la tía) dijo frente a los médicos: “pudo haber sido el bicho ese que apareció en la finca”.

Este argumento dejó con la boca abierta a los doctores, quienes pidieron más información. Los únicos testigos eran los cuatro niños.

El doctor César Esmeral, quien fue ministro de Salud, le dijo en esa época a El Tiempo que halló a Arcesio en “estado preagónico, había una cosa que no era normal en su enfermedad: la temperatura (muy baja). Anoté gastroenteritis, sufría un vómito, diarrea excesivos y pericarditis”.

Misterio total

El caso hizo bulla a nivel internacional. Unos científicos pidieron permiso a la familia para exhumar el cadáver de Arcesio, pero no quisieron.

El costarricense Sergio Loaiza tomó una foto de un ovni mundialmente famosa. Foto: Franklin Arroyo
El costarricense Sergio Loaiza tomó una foto de un ovni mundialmente famosa. Foto: Franklin Arroyo

Pasados 6 años, cuando los restos debían ser exhumados para trasladarlos a un osario, los hermanos de Arcesio no encontraron nada.

Sobre el paradero de los restos se han abierto todo tipo de especulaciones. Unos dicen que se los llevó la NASA y otros que los extraterrestres.

Hoy todavía en un misterio el paradero de los restos de Arcesio y nadie ha logrado explicar qué pasó.

Un marciano

Óscar Sierra, ufólogo costarricense colombiano, conoce el caso y cuenta que conversó al respecto con el contactado tico Enrique Castillo (ya fallecido), quien le dijo que entrevistó a algunos miembros de la familia Bermúdez. La versión tiene otros detalles.

Sierra dice que los testigos vieron a un humanoide en la nave que les hacía señas de que no se acercaran.

"El señor (Arcesio) avanzó y al estar cerca el objeto emitió una luz fuerte, se elevó y despegó. Al regresar, don Arcersio llegó con un escalofrío terrible y su hermana le dijo, ¿qué le pasa?

“Enrique me contó que la hermana, y esto no se sabe, le dijo que abrazó a su hermano y el brazo con el que lo abrazó se le durmió mucho rato pero que Arcesio siguió mal de salud, defecaba sangre, vomitaba, mal, mal”, explica Sierra.

Confirma que la familia negó el permiso para la exhumación, pero que al mes fueron a llevarle flores y ya el cadáver no estaba. “No supieron nunca si se lo llevaron los gringos o los franceses (también interesados en el caso”.

Chupa chupa: Sierra recordó un caso del año 1977 reportado en la isla Colares, en la desembocadura del Amazonas. “Cuando iban a cazar, reportaron que empezaron a aparecer en el cielo objetos de diversas formas que les empezaron a lanzar rayos, que los ponían débiles, moribundos, muchos murieron”, dijo. Hay investigación documentada con relación a esos casos en Brasil, donde un militar y una médica relataron sus experiencias. Se les decía “los chupa chupa” porque los rayos que lanzaban parecían chupar la sangre de los afectados.