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Flores: así es el cantón más pequeño de Costa Rica donde muchos quieren vivir

Flores es uno de los lugares más atractivos del país a pesar de ser el cantón más pequeño

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El cantón de Flores, en la provincia de Heredia, es el más pequeño de Costa Rica, con apenas 6,96 kilómetros cuadrados, una dimensión que lo hace tan reducido que podría caber casi 480 veces dentro del cantón de San Carlos.

A pesar de su tamaño, es uno de los territorios con mayor densidad poblacional del país, impulsado por miles de vecinos que han convertido este espacio en un lugar dinámico, organizado y lleno de vida.

Flores es el cantón número 8 de Heredia y fue creado el 12 de agosto de 1915 mediante una ley de la República. Está conformado por tres distritos: San Joaquín, Lorrente y Barrantes, cada uno con características propias que reflejan su historia y evolución.

Cantón de Flores
El cantón de Flores, en la provincia de Heredia, es el más pequeño de Costa Rica. (Jhon Duran/Jhon Duran)
Los helados de sorbetera son muy populares. Foto: Ilustrativa (Diana Mendez.)

El nombre de Flores se debe al médico Juan de Jesús Flores Umaña. San Joaquín, cabecera del cantón, tiene una fuerte influencia religiosa, ya que hace referencia al abuelo materno de Jesús.

Por su parte, Llorente fue nombrado en honor al obispo Anselmo Llorente y Lafuente, mientras que Barrantes reconoce el aporte de Lorenzo Barrantes al desarrollo del distrito.

“El cantón de Flores es uno de los más prósperos, económicamente más fuertes y muy bien organizado. Tiene una rica tradición religiosa también. La iglesia ahí se estableció desde el siglo XIX; en 1865 ya estaban ahí”, explicó el historiador Vladimir de la Cruz.

Cantón de Flores
La cabecera del cantón es San Joaquín. (Jhon Duran/Jhon Duran)

Las tradiciones religiosas siguen siendo parte fundamental de la identidad local, especialmente durante la Semana Santa, cuando las procesiones reúnen a familias completas en un ambiente de fe y comunidad.

“Los helados de San Joaquín de Flores son famosos, sobre todo el de sorbetera”, agregó de la Cruz, resaltando también elementos culturales y gastronómicos.

San Joaquín es el distrito más conocido por ser la cabecera, pero la esencia del cantón se construye con el aporte de sus tres distritos. Llorente se ubica a pocos minutos en carretera principal y destaca por su conectividad, mientras que Barrantes ofrece una imagen más residencial, con calles y viviendas que reflejan el crecimiento urbano.

Aunque Barrantes no cuenta con tantos puntos emblemáticos visibles como los otros distritos, forma parte esencial del desarrollo integral del cantón.

Cantón de Flores
Hicimos también un recorrido por Llorente. (Jhon Duran/Jhon Duran)

El alcalde Eder Ramírez destacó que Flores cuenta con una ubicación privilegiada, cercana al aeropuerto, a San José y a zonas francas que generan empleo.

“Pese a que somos el cantón más pequeño, estamos situados prácticamente en el centro de Costa Rica, rodeados por otros cantones grandes.

“Estamos muy cerca del aeropuerto, de San José y de zonas francas que generan muchas fuentes de empleo a nuestros ciudadanos, también cerca del centro de Heredia y de Alajuela. Estamos en una posición privilegiada que viene a beneficiar la calidad de vida de nuestros habitantes”, mencionó el alcalde.

Cantón de Flores
Barrantes está repleto de casas. (Jhon Duran/Jhon Duran)
San Joaquín de Flores es muy concurrido en Navidad. (Mayela López)

Flores es considerado un cantón prácticamente urbano, algo poco común en el país. Este desarrollo se ha visto impulsado, en parte, por la cercanía con la Universidad Nacional, lo que generó una transformación en la dinámica local.

“Cuando se establece la Universidad Nacional, eso produce una revolución urbana, que no solo llega un montón de gente a estudiar allá, sino que se transforma la vida. Alrededor de la universidad empiezan a surgir un montón de pequeñas actividades en colaboración con la universidad: restaurantes, sodas, librerías, cosas para reproducir artículos, etc.”, indicó el historiador.

Según datos mencionados por el alcalde, la población ronda entre los 22 mil y 23 mil habitantes, con un crecimiento sostenido en los últimos años, gracias a proyectos residenciales y al aumento del comercio.

“Usted pregunta y todo el mundo quiere vivir en Flores”, agregó Ramírez.

Cada año, vecinos y municipalidad organizan eventos que atraen visitantes de todo el país. Durante la época navideña, las calles de San Joaquín se iluminan, convirtiéndose en un punto de referencia.

Flores continúa consolidándose como un cantón que, a pesar de su tamaño, ofrece historia, tradición, desarrollo y una calidad de vida que lo posiciona como uno de los más atractivos del país.

Yerlin Gómez Izaguirre

Yerlin Gómez Izaguirre

Periodista de Tiempo Libre. Bachiller en periodismo y Licenciada en Producción Audiovisual por la Universidad San Judas Tadeo.

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