Karen Fernández.3 agosto, 2018

La fiesta en honor a la virgen de los Ángeles continuó este viernes con la tradicional pasada de la imagen desde su casa, la basílica, hacia la catedral de Cartago, donde permanecerá un mes.

La Negrita fue trasladada en una carroza adornada por los vecinos de Llano Grande de Cartago con miles de flores. Foto: Karen Fernández
La Negrita fue trasladada en una carroza adornada por los vecinos de Llano Grande de Cartago con miles de flores. Foto: Karen Fernández

Para ello los vecinos de Llano Grande se organizaron por séptimo año consecutivo para hacer la carroza que le dedican a la Virgencita y la cual adornan con miles de flores donadas por productores de la zona.

Este año la organización estuvo a cargo del comité encabezado por Jorban Solano, quien contó que llegaron algunas contribuciones de Guápiles, Tierra Blanca y Santa Rosa.

“Duramos días y medio solo en la colocación de las flores y mes y medio adornando el camión, entre catorce personas que se pusieron la camiseta. Este año el diseño incluye la fuente y el quiosco similares a los que se encuentra en la basílica, en el área de la pileta”, explicó Solano.

Lirios, rosas, hierberas, claveles y fresias fueron las flores que adornaron la carroza, que dedicaron en esta ocasión a la Jornada Mundial de la Juventud que se realizará en enero del 2019 en Panamá.

“Tener esta oportunidad es lo máximo porque ella es la madre de nuestro padre. Es incondicional, algo muy hermoso. Ella nos multiplica la cosecha tanto con el calor del verano como la agüita que nos manda”, explicó José Vargas, vecino de Llano Grande.

Medio siglo

Don Eladio Masís fue uno de los que se sumó a la celebración en honor a la Negrita y para ello adornó su camioncito con una imagen grande al frente que tiene desde hace unos 20 años.

Eladio Masís, tiene más de 50 años de participar en la tradicional pasada de la virgen y ofrendar parte de sus cosechas. Foto: Karen Fernández
Eladio Masís, tiene más de 50 años de participar en la tradicional pasada de la virgen y ofrendar parte de sus cosechas. Foto: Karen Fernández

“Para mí esta es una tradición de hace más de cincuenta, pero este año es más duro porque mi esposa Nidia Maroto, falleció el año anterior y me tocó asistir solo”, contó don Eladio.

Él llevó algunos de los productos de su finca y del tramo que tiene en el mercado de Cartago para donarlos y que los rematen en la iglesia.

Durante este mes de agosto, la imagen de don Eladio se mantiene en el corredor con una fuente y matas alrededor.

Al finalizar la procesión se repartieron las flores entre algunos de los asistentes. Foto: Karen Fernández
Al finalizar la procesión se repartieron las flores entre algunos de los asistentes. Foto: Karen Fernández