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(Video) Denunciante de otra presunta violación de un sacerdote pide la renuncia de monseñor José Rafael Quirós

Arnoldo Villalta pidió a otras víctimas de religiosos no temer y denunciar los abusos

En el mismo día en que arrancó la cumbre sobre abusos sexuales en el Vaticano con las autoridades de la Iglesia católica y en la que el papa Francisco marcó la cancha sobre este tema, Arnoldo Villalta, un tico de 53 años, denunció haber sido violado por el cura Hernán Castillo Huertas entre enero y junio de 1983, cuando era párroco de la iglesia La Soledad, en San José.

Además aprovechó para hacer un llamado a las demás víctimas de este y cualquier otro sacerdote para que no teman y denuncien los hechos ante la Curia Metropolitana para iniciar los procesos canónicos o, si aún no han pasado diez años, interponer las denuncias penales.

También la noche de este jueves, un pequeño grupo de manifestantes llegó frente a la Casa Arzobispal costado sur de la catedral Metropolitana, en San José, a gritar consignas como: “Dejen de encubrir a pedófilos”, “entreguen al padre Víquez" o “el arzobispo tiene que renunciar”.

Uno de los manifestantes que se hace llamar Perro Bravo, dijo que la iglesia debe entregar a Mauricio Víquez, cura acusado penalmente por violación y tiene orden de captura internacional, pero que está en fuga fuera del país.

“¡No más impunidad! Estoy aquí porque sistemáticamente la iglesia ha encubierto a violadores y el arzobispo (José Rafael Quirós) lo sabe desde el 2003 y no ha hecho nada. No quiero que renuncie, quiero que esté en la cárcel”, expresó.

Los protestantes tenían dos carteles, la gente paraba a escucharlos y seguía su camino. Les pedían firmar un documento para que se vaya Quirós; sin embargo, predominó la indiferencia.

Marco Castillo, presidente del Movimiento Diversidad, dijo que la indiferencia es dolorosa, pero cree que es porque la gente no piensa que esas cosas pasen Costa Rica.

Agregó que los curas confunden el secreto confesional con la impunidad .

Víctima denuncia presuntos abusos sexuales contra sacerdote Hernán Castillo

Posted by La Teja on Thursday, February 21, 2019

¡Fuera Quirós!

Otro de los llamados que hizo Villalta fue a monseñor José Rafael Quirós, arzobispo de San José para que renuncie a su cargo.

“Monseñor Quirós se ha escondido detrás la investidura que tiene. No es solamente lo que está pasando con el padre Castillo, está lo del padre Víquez, por eso pedimos la renuncia.

"Él es nocivo para la iglesia, queremos que venga un obispo que realmente coloque las manos por las víctimas, de corazón limpio y que ejerza la voluntad del pueblo de la Iglesia católica. Él tuvo miedo de ir al Vaticano porque sabía lo que enfrenta. Hay cerca de 16 casos en la Curia Metropolitana sin resolver desde el 2001”, indicó el denunciante.

Agregó que hay casos en Pérez Zeledón, en Alajuela y muchísimos casos escondidos porque no denuncian.

“Tomen la valentía, esto es lo que yo le pido a la gente que ha sufrido por estos delitos, que vayan hagan su denuncia, pueden hacerlo sin dar sus nombres y apellidos. Estos sacerdotes pederastas están haciendo daño en nuestra sociedad bajo la investidura de la santa Iglesia católica”, añadió.

Según Villalta, los hechos los denunció hace dos años en la Curia Metropolitana, pero fue hasta este jueves que lo llamaron para que presentara los testigos de su denuncia.

Sin embargo, el canciller de la Curia, Rafael Ángel Sandí, desmintió esta situación indicando que los convocaron a declarar desde el 17 de noviembre del 2017 y no se presentaron, por lo que reiteraron la invitación el 14 de febrero de este año para este jueves en horas de la mañana.

“Él (Arnoldo Villalta) pone la denuncia el 11 de julio del 2017, meses antes el padre Castillo se había enfermado, ahí están los dictámenes médicos que respaldan su estado de salud y ahorita vive en un hogar de ancianos en Pavas.

"A la denuncia de este señor, se une otra de un hombre de apellido Salas y a partir de ese momento se les ha pedido la prueba. Le he pedido que me mande a mi correo las pruebas y nunca me ha escrito nada”, agregó el representante de la iglesia.

Sandí aclaró que el único que se presentó a declarar fue un testigo de apellido Espinoza, que dijo conocer a Villalta desde hace dos años y los hechos ocurrieron hace casi 40 años. Y que en realidad a quien conoce es al denunciante de apellidos Salas.

“El padre está en una condición de salud especial, necesitamos terminar lo de la prueba para solicitar y enviar a la congregación del clero lo que procede. La sanción máxima de la iglesia es la expulsión y él ya no ejerce porque no puede. Por eso siento que más allá de establecer la verdad, el asunto está para guindarse de las informaciones que han trascendido y aseverar y dañar la honorabilidad de autoridades eclesíasticas.

"Él ya realizó el juicio cuando hay un proceso que tiene que encargarse de establecer. El arzobispo ha sido muy cuidadoso y muy transparente en apartarse”, agregó Sandí.

“Sacerdote me violó”

“Entre enero o febrero de 1983 el sacerdote Hernán Castillo le compraba arreglos florales a la floristería de mi familia. Yo tenía entre 16 o 17 años y era un joven sin malicia.

" Se hizo mi amigo, me hacía invitaciones a comer, me regalaba pósteres del papa Juan Pablo II que en marzo venía al país y yo los vendía para ganarme algo de dinero extra, pero la situación empezó a tomar otro clímax. Comenzó con toqueteos, abrazos, regalitos y a mostrarme el pene, a quererme tocar, a masturbarse, al punto que me violó”, dijo don Arnoldo en su denuncia pública.

Asegura que no denunció entonces porque su madre, una católica empedernida, le dijo que Dios guarde hiciera algo contra la iglesia.