Bella Flor Calderón.23 enero, 2018
Cada cama es fresca al contacto, son fáciles de limpiar y trasportar. Además, alivian la presión de los tejidos, previniendo y tratando úlceras de presión. Foto: CCSS
Cada cama es fresca al contacto, son fáciles de limpiar y trasportar. Además, alivian la presión de los tejidos, previniendo y tratando úlceras de presión. Foto: CCSS

Desde este lunes 22 de enero las mujeres que den a luz en el hospital Max Peralta se sentirán más cómodas y seguras gracias a la compra de 40 camas eléctricas de última generación.

La inversión es parte de un esfuerzo por renovar y cambiar las viejas que estaban en el servicio de Maternidad y Obstetricia.

Cada cama es fresca al contacto, son fáciles de limpiar y trasportar. Además, alivian la presión de los tejidos, previniendo y tratando úlceras de presión.

“Es un gran paso que se ha dado con el apoyo de los compañeros del hospital y de la red de maternidades de la CCSS. La acción responde a las iniciativas que procuran una atención más humanizada y de calidad hacia las usuarias del Servicio de Maternidad del Hospital Maximiliano Peralta y de la familia gestante en general, manifestó el doctor Rafael Mora Castrillo, jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia.

Gracias a esta tecnología las posiciones se pueden programar y no se necesita que las enfermeras peleen con el peso de las pacientes lo que evita esfuerzo físico, que puede generar lesiones al personal y pacientes.

Esta facilidad en el cambio de posición ayuda a que se recupere mejor el paciente y tiene una luz indicadora que le marca las posiciones adecuada a la hora de bajar y ayuda a iluminar los pasillos durante la noche, evitando caídas y encendidos generales de luces en el salón, y no se ocupan las gradas, que pueden estorbar y generar caídas

Las barandas dan estabilidad y seguridad a la madre y al niño. Además cuentan con 10 años años de garantia y incluyen el mantenimiento.

Viejas camas del hospital Max Peralta obligaba a los enfermeros a hacer esfuerzo físico para manejar a los pacientes. Foto Archivo
Viejas camas del hospital Max Peralta obligaba a los enfermeros a hacer esfuerzo físico para manejar a los pacientes. Foto Archivo

Las barandas están hechas plástico especial con bases de acero anticorrosivo y pintura especial, grado hospitalario. Aceptan un peso de hasta 224 kilos

Una paciente de apellido Rojas, vecina de Quebradilla de Cartago, comentó que aplaude la iniciativa, porque el momento del parto es crucial para las madres y sus hijos. “Nada mejor que estar en un ambiente de confort, yo tuve a mis dos hijas en el Max Peralta y la segunda vez fue muy doloroso porque subir y bajar de una cama hospitalaria tradicional, tras una cesárea es complicado por más cuidados que se tomen se genera dolor con el impacto al apoyarse. Me genera una satisfacción enorme y pienso que tomaron una excelente decisión.

El doctor Mora reconoció que en procesos como este intervienen muchos actores y mostró su agradecimiento con cada uno de ellos “Porque sé que casi 6000 personas se verán beneficiadas cada año, con el esfuerzo de todos”.

Solamente en el año 2016 se reportaron 5210 nacimientos en el hospital Maximiliano Peralta. La compra asciende a $141.200 y beneficiará a todas las usuarias de pre y postparto.