Nacional

¿La gasolina súper está más barata que la regular? Esto es lo que pasa si cambia el combustible de su carro para aprovechar la rebaja

Las rebajas aprobadas por la ARESEP podrían ser aprovechadas por usuarios específicos que quieran sanear su bolsillo.

EscucharEscuchar
El Diario Oficial La Gaceta publicó las nuevas tarifas aprobadas por la ARESEP. La gasolina regular es el único producto que reporta una rebaja.
Rebajas en las tarifas de combustible representan un alivio para el bolsillo de los costarricenses. (Canva Stocks/KCKATE de Jookiki / Fahroni)

Este jueves comenzó a regir un ajuste a la baja en los precios de los combustibles en Costa Rica, luego de que la ARESEP aprobara reducciones que benefician a la gasolina súper (₡55 menos por litro) y al gas licuado de 25 libras (₡451 menos por cilindro).

El mayor impacto lo registra el diésel, que baja ₡79 por litro, aliviando de forma directa al sector de carga y transporte público.

Con esta actualización, los precios oficiales quedan de la siguiente manera:

  • Gasolina súper: ₡701 por litro
  • Gasolina regular: ₡755 por litro
  • Diésel: ₡604 por litro
  • Gas licuado: ₡6.989

Pese a la buena noticia para el bolsillo de los costarricenses, la coyuntura dejó una particularidad: la súper quedó más barata que la regular.

Esto plantea una duda clave entre los conductores: ¿se puede aprovechar este rebajo para cambiar de combustible y echarle súper a un carro que usa regular?

La respuesta es sí. No le pasará nada malo al motor ni le causará averías.

Según explica Recope, la diferencia entre ambos combustibles radica en el octanaje (91 octanos para la regular frente a 95 para la súper), parámetro que mide la resistencia del combustible a detonar antes de tiempo (autodetonación o cascabeleo). Por esta razón, utilizar un octanaje mayor al mínimo requerido por el fabricante es completamente seguro.

El principal beneficio es económico e inmediato: el usuario obtiene un combustible de mayor octanaje pagando menos dinero por litro.

Además, esto ofrece un mayor margen de protección para el motor en trayectos exigentes, con carga pesada o subidas fuertes (como el Zurquí o el Cerro de la Muerte, por ejemplo), evitando pérdidas de potencia y previniendo el cascabeleo.

No obstante, conviene tener expectativas reales: cambiar de regular a súper no hará que un vehículo gane potencia de forma mágica ni que consuma la mitad de combustible; el rendimiento será prácticamente el mismo. Asimismo, se trata de un beneficio temporal ligado al precio actual.

Caso muy diferente ocurre si se intenta hacer lo contrario: usar regular en un vehículo cuyo fabricante exige súper (mínimo de 95 octanos), algo común en carros turbo o de modelos recientes. En este escenario, el motor sí puede sufrir cascabeleo, pérdida de fuerza y, a largo plazo, daños severos en los pistones.

En resumen, la regla de oro para el bolsillo y el motor es sencilla: mientras la gasolina súper se mantenga más barata que la regular, puede utilizarla sin temor a dañar su vehículo y aprovechando el ahorro.

Solo recuerde que la fórmula no funciona a la inversa: si su carro exige súper según el manual, no le aplique regular para intentar ahorrar, ya que podría terminar pagando una costosa factura al mecánico.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.