Felicia Arguedas.26 marzo

Mi pareja me fue infiel y yo la perdoné, pero me cuesta mucho reconstruir de nuevo lo que teníamos, perdí la confianza.

Pareja enojada
Pareja enojada

Estimado lector, muchas gracias por la confianza. Su caso no es el único, ya que cada vez son más las personas que son infieles a sus parejas sin importar la clase social, la cultura y el nivel educativo, ya que dadas ciertas condiciones cualquiera puede caer en el juego de la aventura prohibida.

Los consultorios de psicología están repletos de personas que creyéndose intocables, terminaron involucradas en las más retorcidas aventuras, o en relaciones de amantes especialmente complejas y difíciles de terminar.

El conflicto inmoviliza e idiotiza, los envuelve en un limbo donde nada prospera, los aspectos más vitales quedan suspendidos, o funcionando a media máquina, opacados por una pasión o un amor fuera de serie. La infidelidad es la principal causa de divorcios y maltrato conyugal y es un hecho que causa depresión, estrés, ansiedad, pérdida de autoestima y una gran cantidad de alteraciones psicológicas.

Ser infiel es romper un acuerdo afectivo / sexual preestablecido con una traición. Lo que más duele es la mentira y la trampa de la persona amada. La persona infiel bajo los efectos del enamoramiento o la atracción sexual, suele ser víctima de una transformación radical en sus principios, valores, metas y motivaciones básicas. La infidelidad afecta a todos los involucrados no para bien, ya que todo vuela por los aires.

Para ser fiel se debe estar en un estado de alerta, la fidelidad es producto de la voluntad y una decisión consciente, en otras palabras, es autocontrol y evitar las cosas a tiempo.

Como toda acción conlleva consecuencias psicológicas, la infidelidad es altamente destructiva para la integridad, produce culpa injusta, decepción y perdida de la confianza, es una acumulación de repercusiones negativas, ansiedad, depresión, resentimiento, ira, hostilidad, venganza, incertidumbre, envidia, asombro, incredulidad, sorpresa, aislamiento, frustración y una baja fulminante de la autoestima, en estos casos se debe ir a terapia de pareja para estabilizarse y poder reconstruir.