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La inspiradora historia de una mujer que se dio cuenta que tenía cáncer de mama con un bebé de 40 días y otro de tres años

Rosibel Gómez tenía 31 años cuando recibió la noticia que le cambió la vida. Su hijo menor tenía apenas 40 días de nacido.

A los 31 años, Rosibel Gómez Sequeira tenía dos razones enormes para aferrarse a la vida: un bebé de apenas 40 días de nacido y otro de tres años. Cuando escuchó que tenía cáncer de mama, el miedo se apoderó de ella, pero también nació una súplica que todavía recuerda con claridad.

“Yo no me puedo morir, Señor, ocupo muchos años de vida para criar a estos chiquitos. Están muy pequeñitos y me necesitan mucho”, recuerda que le decía a Dios, hoy, a sus 59 años.

Cuando mira hacia atrás, encuentra en aquella oración el comienzo de una segunda oportunidad. No solo sobrevivió al cáncer, sino que convirtió su experiencia en una misión: acompañar a otras mujeres y recordarles que detectar el cáncer a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Rosibel Gómez tenía 31 años cuando recibió la noticia que le cambió la vida. Su hijo menor tenía apenas 40 días de nacido. Casi tres décadas después, es sobreviviente y voluntaria de FUNDESO. En la foto con sus hijos Sebastián (izquierda) y Andrés.
Sebastián (izquierda) tenía 40 días de nacido y Andrés 3 años cuando a doña Rosibel le diagnosticaron cáncer de mama. (Cortesía/Cortesía)

Este 19 de octubre, Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, su historia cobra especial significado. Detrás de las campañas rosadas hay mujeres que han sentido el miedo de un diagnóstico, han enfrentado tratamientos difíciles y hoy levantan la voz para que otras no tengan que recorrer solas ese camino.

Doña Rosibel, quien nació en Pérez Zeledón y desde hace muchos años vive en Alajuela, recuerda que la primera señal apareció cuando tenía unos siete meses de embarazo de su segundo hijo. Sintió una molestia, como una quemazón en el seno, que desapareció después de aproximadamente una semana. En ese momento no supo que podía tratarse de algo grave.

Cuando el bebé tenía 40 días de nacido, la molestia regresó, esta vez acompañada de dos masa que había crecido considerablemente, como del tamaño de un jocote. Los exámenes y las biopsias confirmaron el diagnóstico: los dos tumores que encontraron eran malignos.

“Fue terrible, porque usted siente como un balde de agua fría que le cae en la cabeza y dice: ‘¿Cómo que cáncer?’. Y de una vez uno piensa: ‘Me voy a morir’”, cuenta.

Rosibel Gómez tenía 31 años cuando recibió la noticia que le cambió la vida. Su hijo menor tenía apenas 40 días de nacido. Casi tres décadas después, es sobreviviente y voluntaria de FUNDESO.
Es parte de Fundeso desde hace 25 años porque considera que su experiencia es importante en la guerra contra el cáncer de mama. (Cortesía/Cortesía)

La respuesta médica fue inmediata. Tuvo que someterse a una mastectomía, quimioterapia y radioterapia. Su maternidad también cambió de golpe: solo dos meses pudo amamantar a su bebé.

En aquella época, explica, las herramientas médicas eran diferentes a las actuales. Le realizaron un vaciamiento axilar, procedimiento que le afectó mucho su brazo e impidió que volviera a trabajar. Por fortuna, los ganglios estaban limpios y el tratamiento preventivo dio resultado.

“Yo no tuve ni chance de llorar, porque tenía dos bebés tan pequeñitos. Lo único que le pedía a Dios era que me regalara muchos años para verlos crecer, que aprendieran a defenderse solitos y que nadie los maltratara”, recuerda.

La vida le concedió ese deseo. Hoy ve a su hijo mayor casado y al menor acercarse a los 29 años. Cada día que amanece, dice, es una razón para agradecer.

Doña Rosibel es voluntaria de la Fundación Nacional de Solidaridad contra el Cáncer de Mama (FUNDESO) desde enero de 2001. Lleva 25 años compartiendo su testimonio y acompañando a mujeres que atraviesan situaciones parecidas a la que ella vivió.

“Tengo 28 años de ser sobreviviente de cáncer de mama. Siento que si Dios me dio una segunda oportunidad, debía aprovecharla para ayudar a otras personas que están pasando por lo mismo”, afirma.

A partir del próximo 8 de julio y hasta el 22 de agosto, la móvil Alsalus estará en Puerto Viejo de Sarapiqui, para realizar gratuitamente el tamizaje para la detección temprana del cáncer de mama (mamografía) a 1095 mujeres
Doña Rosibel advierte que un diagnóstico temprano es fundamental para ganarle al cáncer de mama. (Cortesía)

En las charlas, insiste en la importancia de conocer el propio cuerpo, prestar atención a los cambios y cumplir con los controles médicos recomendados. También ha comprobado que muchas mujeres evitan revisarse por miedo a encontrar algo.

“Yo les digo que es mejor encontrar algo a tiempo. Si uno se ve a tiempo, tiene muchas posibilidades; mientras que, si ya se detecta un cáncer en una etapa más avanzada, es más difícil de curar. Hay que perderle el miedo a revisarse”, aconseja.

Para ella, la prevención no puede limitarse a una campaña anual. Aunque octubre se llena de mensajes, actividades y distintivos rosados, la enfermedad no desaparece cuando termina el mes.

“A mí lo que me da lástima es que se habla de esto en octubre y el resto del año, ¿Dónde queda? El cáncer existe todo el año”, advierte.

FUNDESO es una organización sin fines de lucro que brinda apoyo a mujeres con problemas en sus mamas mediante programas de concientización, detección temprana, rehabilitación integral, grupos de apoyo y un albergue. La integran voluntarias, muchas de ellas sobrevivientes, y se sostiene mediante donaciones privadas.

Rosibel Gómez tenía 31 años cuando recibió la noticia que le cambió la vida. Su hijo menor tenía apenas 40 días de nacido. Casi tres décadas después, es sobreviviente y voluntaria de FUNDESO.
A sus 59 años doña Rosibel le agradece a Dios cada día de vida y los disfruta al máximo. (Cortesía/Cortesía)

Después de casi tres décadas de haber enfrentado el cáncer, Rosibel aprendió a mirar la vida de otra manera.

“Me enseñó a valorar la vida. Ahora abro los ojos y digo: ‘Gracias, Señor, por un día más’. No sé cuánto más me va a dar, pero hay que aprender a valorar la vida y a cuidarnos, porque si nosotros no nos cuidamos, si no nos queremos primero, ¿Quién nos va a cuidar?”, reflexiona.

FUNDESO brinda apoyo a mujeres con problemas en sus mamas, el teléfono es: 2233-1692; el WhatsApp: 8675-1406 y para colaborar económicamente el SINPE Móvil es: 7017-7831.

Eduardo Vega

Eduardo Vega

Periodista desde 1994. Bachiller en Análisis de Sistemas de la Universidad Federada y egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Periodista del Año de La Teja en el 2017. Cubrió la Copa del Mundo Sub-20 de la FIFA en el 2001 en Argentina; la Copa del Mundo Mayor de la FIFA del 2010 en Sudáfrica; Copa de Oro en el 2007.