Franklin Arroyo.24 julio, 2018

A doña Lizbeth Gómez se le apareció la Negrita en un sueño y le dijo que en dos meses quedaría embarazada.

La Virgen de los Ángeles le contó que tendría una niña y que le ofreciera el primer cachito de cabello de la criatura. La premonición no eran tan sencilla, pues ya dos médicos le habían dicho que la posibilidad de que tuviera hijos era muy bajita.

Valeria y su madre doña Lizbeth cuentan el milagro de la vida que les hizo la virgen de los Ángeles. Foto: Cortesía.
Valeria y su madre doña Lizbeth cuentan el milagro de la vida que les hizo la virgen de los Ángeles. Foto: Cortesía.

Su hija se llama Valeria de los Ángeles y ya tiene 24 años. Doña Lisbeth es panameña y vive en David, en el hermano país.

Su historia de fe la compartió para que la gente le pida favores a la Negrita porque dice que si se hacen con devoción la virgencita los cumple.

Vino a Costa Rica a cumplir su sueño

La panameña dijo que en 1992 emigraron a Costa Rica y decidieron ver a un especialista en la materia para que ella pudiera tener un hijo. Luego de ocho meses de un duro y doloroso tratamiento, el médico no tenía buenas noticias.

“El único diagnóstico que me dio luego de hacerme un examen que puso en peligro mi vida fue que no podría ser madre”, dijo la panameña de 47 años.

Esa noticia la sumergió en una terrible tristeza y dejó a un lado el sueño de ser mamá, hasta que pasados tres meses una vecina le recomendó a otro doctor y le preguntó que si creía en la Negrita.

Ella contestó que no, que en realidad no conocía muchas cosas de nuestro país, entonces, la amiga le dijo que si era una persona de fe visitara a basílica de los Ángeles antes de ir donde el doctor.

“Así lo hice, pasé agua bendita por mi vientre, toqué la piedra y me arrodillé frente al altar, eso me hizo sentir tanta paz y fe que volvió con más fuerza el deseo de la maternidad”, dijo.

Sin embargo, las cosas no eran tan sencillas. Doña Lisbeth volvió tres días después donde el doctor y este le dijo que tenía el síndrome del ovario poliquístico (niveles muy elevados de hormonas), el cual una de sus principales consecuencias es la infertilidad.

“Me dijo que solo con un milagro o con muchos meses de tratamiento podría quedar embarazada porque cuando el útero se cierra es difícil volverlo a abrir. Pero mi fe era tan grande que hice caso omiso a sus palabras”, dijo la señora.

La panameña inició el tratamiento con mucha fe y esa misma noche fue cuando se le apareció la Negrita en sus sueños.

“Me dijo: ‘en dos meses quedarás embarazada, será una niña’ y me pidió que el primer cachito de pelo que le cortara se lo ofreciera”, aseguró doña Lisbeth.

A los dos meses, el doctor le dijo:“estás milagrosamente embarazada , fue una felicidad inmensa”, recordó doña Liz.

La señora duró ocho años intentando ser mamá.

“Fue un embarazo hermoso, un parto natural”, contó.

Luego, a los dos meses de nacida, Valeria tenía un montón de pelo y le cortó un mechoncito y se lo fue a dejar a la virgen.

Doña Liz no pudo embarazarse más, pero hoy cuenta su testimonio llena de gratitud a la Negrita.

Doña Lizbeth con su pequeño tesoro cuando era una bebé. Foto: Cortesía.
Doña Lizbeth con su pequeño tesoro cuando era una bebé. Foto: Cortesía.