Eduardo Vega.9 diciembre, 2018
La chef Candy Zamora nos ganó el reto y nos demostró que con poquito dinero se puede hacer una cena navideña o de Año Nuevo a cachete. Foto Melissa Fernández.
La chef Candy Zamora nos ganó el reto y nos demostró que con poquito dinero se puede hacer una cena navideña o de Año Nuevo a cachete. Foto Melissa Fernández.

“Buenas doña Candy, ¿usted es capaz de hacer una cena para Navidad o Año Nuevo para 12 personas en menos de 30 rojitos?”

“Por supuesto que sí, es más, la hago hasta en menos, va a ver”.

Esa fue nuestra propuesta a la chef profesional Candy Zamora Montoya, quien en ningún momento comió gallina por la idea, al contrario, inmediatamente ella nos retó a nosotros. “Pónganle fecha”, nos dijo.

Por eso, el pasado viernes 7 de diciembre nos reunimos con la experta en cocina en el Mercado Central de Heredia y le dimos 30 rojitos para comprar los ingredientes de la propuesta que ellas nos hizo: arrocito con cerdo, frijolitos blancos con papa y zanahoria, acompañado de ensalada verde, un buen vaso de té frío y un rico flan de fresa de postre. Todo eso, nos dijo, tendría el plato de cada una de las doce personas.

De arriba para abajo anduvimos por el mercado florense y compramos casi todo, solo nos faltó el flan y la leche porque no encontramos, pero rapidito los conseguimos en otro lado y listo. En ese lugar nos fue pura vida, la gente se apunto lindamente y en menos de media hora teníamos listos los ingredientes.

Paso a paso en el mercado
Don Héctor Zúñiga, en su tramo El Oasis, nos recibió como si fuésemos de su familia. Ahí doña Candy compró los vegetales, las verduras y algunos olores. Foto Melissa Fernández.
Don Héctor Zúñiga, en su tramo El Oasis, nos recibió como si fuésemos de su familia. Ahí doña Candy compró los vegetales, las verduras y algunos olores. Foto Melissa Fernández.

Pero como es importante que usted tome nota, le vamos a detallar el paso a paso de nuestra visita por el mercado florense.

Primero fueron las verduras, los olores y lo de la ensalada, eso nos llevó hasta el tramo El Oasis de don Héctor Zúñiga, quien nos trató a cachete y hasta nos dejó tres lechugonas sabrosísimas en cinco tejitas, estaban superfresquitas.

De ahí pasamos al tramo San Gerardo, especialista en carnes. Nos recibió Silvio Sequeira y nos trató como reyes, se cuadro bonito con la posta de cerdo y nos dio lo que parecía el mejor chancho de diciembre de todo el país, era una pura sabrosera de carne y hasta la picó finita para no jodernos mucho.

Silvio Sequeira se puso la camiseta del pueblo y nos dio una posta de cerdo superrica, mil gracias por atendernos como reyes en el tramo San Gerardo. Foto Melissa Fernández.
Silvio Sequeira se puso la camiseta del pueblo y nos dio una posta de cerdo superrica, mil gracias por atendernos como reyes en el tramo San Gerardo. Foto Melissa Fernández.

Después, nos fuimos a comprarle algunos secretillos de sabor, eso nos llevó al tramo Amel que tiene un conocedor de la cuchara tica, don Rónald Chacón, quien nos dio los olores y las especies que doña Candy le pedía y hasta recomendó un par ingredientes para que la carne de cerdo soltara mucho más sabor… ¡y la pegó!

Vayan al tramo Amel del mercado de Heredia y pregunten por don Rónald Chacón, tienen unos santos para la cocinada que son únicos, se los garantizamos, doña Candy ahí compró otra parte de los olores y especies. Foto Melissa Fernández.
Vayan al tramo Amel del mercado de Heredia y pregunten por don Rónald Chacón, tienen unos santos para la cocinada que son únicos, se los garantizamos, doña Candy ahí compró otra parte de los olores y especies. Foto Melissa Fernández.

Por último, ocupábamos el arroz y los frijolitos blancos, entonces don Germán Anuncia nos recibió en el tramo El Gallero, ahí compramos pura calidad de primera y a muy buen precio.

Cuando completamos las compras se habían gastado solo como catorce rojitos y un poquitico más, al comprar el flan y la leche se llegó al monto final, ¢16.500. O sea, doña Candy superó el reto sobrada.

¡A cocinar!

Con todo comprado, la chef nos llevó a su negocito, porque ella es una pulseadora y le encanta la cocinada, su especialidad es la repostería, pero le entra a todos sin miedo. Queques Candy queda en Barva de Heredia y hasta ahí nos fuimos.

La chef Candy Zamora se fajó bonito con la cocina y nos demostró que con poca platica se come puras tejas, no pasa tanto por la plata sino por el amor. Foto Melissa Fernández.
La chef Candy Zamora se fajó bonito con la cocina y nos demostró que con poca platica se come puras tejas, no pasa tanto por la plata sino por el amor. Foto Melissa Fernández.

La verdad es que en ese momento todavía teníamos dudas de que en verdad pudiera cumplir el reto porque nos devolvió mucha harina de los treinta rojos que le dimos (¢13.500), pero poco a poco nos fue demostrando que no había nada que temer.

Después de ordenar las perolas y picar todos los ingredientes, se puso el delantal y le metió bonito a la cocinada.

Iniciamos a eso del medio día y antitos de la una ya estaban los 12 platos con sus ensaladitas, frijoles blancos y arroz con cerdo, el té frío, pero uno bien hecho, hirviendo bolsitas y echándole limón, nada del que viene en sobres o botellas. También tenía listos los postres.

No es paja, vean que delicioso se ve, son doce platos igualiticos, todos a cachete, cada uno sale a 1.375 colones, más barato ni en San Gil. Foto Melissa Fernández.
No es paja, vean que delicioso se ve, son doce platos igualiticos, todos a cachete, cada uno sale a 1.375 colones, más barato ni en San Gil. Foto Melissa Fernández.

“Me encantó el reto porque manda un lindo mensaje y es que no se debe creer que comer rico es caro. Las familias no deberían gastar mucha plata en sus cenas, por el contrario, el asunto es cocinar, quedar bien llenitos, pero con poca plata. Hemos demostrado que sí se puede y que el plato bien servido invita más a comérselo”, nos explicó doña Candy.

Por supuesto que alguien tenía que ser el sacrificado y nos tocó probar la comida, podemos confirmarles que estaba deliciosa, el arrocito con cerdo tenía un sabor a puro campo. El arroz sueltico, los olores bien cocinaditos y el cerdo jugocito.

Los frijolitos sabía a cielo, el fresco me recordó a las abuelas porque cuando se hacen las cosas bien sencillitas y naturales, quedan más que sabrosas, la ensalada acompañó perfecto y el postre, ni qué decir.

“Muy lindo mensaje”

Don Mauricio Villalobos, el creador de Chepe se Baña, proyecto que busca ayudarle a las personas que no tienen techo para dormir, estaba más que contento con el reto que nos ganó doña Candy.

“Es un muy lindo experimento social y muy bonito mensaje, nos demuestra que con poquito se puede comer bien. Claro, a mí me gustaría que esas personas que gastan mucho en una cena entiendan que pueden gastar menos o bien gastar un poquitico más y así comparten con quienes no tienen ese plato de comida para Navidad y Año Nuevo.

“Si hacen una cena bien económica pues gasten un poquitico más, hagan algunos platos de más para que compartan y así ahorran, ayudan, comparten y celebran la verdadera esencia de esas fechas que es el amor al prójimo. Por estos días estamos muy metidos en nosotros, eso que hicieron ustedes es pensar en el otro, los felicito”, comentó don Mauricio.

Una cena buena, bonita y barata
  • Té frío. Se ocupó un litro de agua del tubo, cuatro bolsitas de té y 6 rodajitas de limón mesino, en total costó ¢1.270.
  • Flan de fresa. Se compraron dos cajitas de flan de fresa y un litro de leche, en total se gastó ¢1.395.
  • Ensalada verde. Lechuga, maíz dulce, tomate y aderezo, todo por ¢2.500.
  • Frijoles blancos. Se compró un kilo de frijoles blancos, un kilo de papa y medio kilo de zanahorias, para un total de ¢2.500.
  • Arroz con cerdo . Un kilo de arroz, medio kilo de zanahorias, una rama de apio, tres cebollas pequeñonas, tres chiles dulce medianos, se compraron tres cabezas de ajo, pero se usaron pocos dientes, además de un kilo y medio de pura posta de cerno, dos cucharadas de aceite, achiote y especies, en todo eso se gastó ¢8.835.
  • Gran total: ¢16.500 (nos devolvió ¢13.500 de los 30 rojitos que le dimos).