La vida de Angie Sofía Trujillo Solís, una vecina de Alajuelita, dio un giro de esos que a nadie se le desean. A los 35 años, esta joven madre pasó de ser el motor de su familia a enfrentar una verdadera pesadilla.
Todo empezó con un deterioro de salud que asustó a todos en casa: tuvo una dramática pérdida de peso de 50 kilos en apenas seis meses, una situación médica anormal que al principio no tenía explicación.
Ante el enorme cambio, la mujer fue a hacerse exámenes médicos y luego, la familia recibió la noticia más devastadora. Angie fue diagnosticada con un cáncer hepático agresivo, el cual lamentablemente ya hizo metástasis en el útero, los pulmones y también la columna.
Hoy, esta madre guerrera se encuentra desahuciada y bajo el seguimiento de especialistas en medicina paliativa, quienes buscan controlarle los fuertes malestares de la enfermedad. Ella trata de hacer a un lado su realidad y todos los días trata de levantarse de la mejor forma posible, sobre todo por el gran amor que tiene por su familia.
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El amor de un esposo a prueba de tormentas
Antes de que la enfermedad tocara a su puerta, el esposo de Angie, José Santana, se ganaba la vida trabajando en construcción. Con mucho esfuerzo ganaba la platica necesaria para pagar el alquiler de la casita donde viven, ubicada en barrio Esquipulas 2; además, compraba el arroz y los frijoles para su familia.
Sin embargo, ante la enfermedad de Angie, él tuvo que tomar la difícil decisión de renunciar a su trabajo hace unos tres meses.
Ahora, es el enfermero a tiempo completo de su esposa y el cuidador incondicional de sus tres tesoros más grandes: sus hijas de 9, 7 y 3 añitos.
Sin embargo, sin un salario fijo que llegue cada quincena, la situación económica de la familia se ha vuelto de pobreza extrema. Tienen los recibos públicos vencidos, deben el alquiler y cada día es una angustia conseguir el bocado de comida.
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Días de mucho dolor
Este lunes 20 de julio Angie fue con su esposo a una cita al hospital San Juan de Dios, donde a están tratando. Es ahí donde le mandan los medicamentos que le quitan el dolor aunque sea un rato.
“Por la metástasis que tengo, sufro de muchos dolores en la boca de estómago y la espalda. Me mandan unos medicamentos fuertes, pero es muy poco lo que me alivian; casi siempre tengo dolor.
“La mayor parte del tiempo la paso en cama porque los medicamentos me dan sueño, siempre estoy agotada y con caminar poquititos ya me canso mucho. En la casa vivimos una situación complicada; mis chiquitas se me enojan porque vivimos limitaciones, ellas no comprenden qué es lo que está pasando porque están pequeñas, se me ponen rebeldes, pero mi esposo y yo tratamos de hacer lo mejor que podemos”, contó preocupada.
La luchadora trata de tener una actitud positiva pese a la grave enfermedad que enfrenta y asegura que se siente muy agradecida con las personas que han ayudado a su familia en este proceso tan difícil.
“En ese momento dependemos de las ayudas de los demás para comprar la comida de mis hijas; nunca terminaré de agradecer tanta bondad que hemos recibido de personas que ni siquiera nos conocen, pero entienden que estamos necesitando ayuda. ¡Que Dios los bendiga mucho y les repare el doble!“, expresó.
La familia necesita ayuda
La Fundación RN, la cual se dedica a apoyar este tipo de casos, visitó la casa de Angie y comprobó la crítica situación que enfrenta la familia.
Angie requiere con urgencia una silla especializada para su delicada condición de salud. Además, ella y su esposo suplican por alimentos para las niñas, así como pañales, el suplemento Ensure y leche para la pequeñita de 3 años.
Sabemos que el tico es de gran corazón, por eso, si usted desea llevarles un rayito de luz, puede hacer llegar su donación económica a través de las cuentas oficiales de la Fundación:
- SINPE MÓVIL: 6230-7471
- Cuenta IBAN: CR26015118610010003289
- Cédula Jurídica: 3-006-812680
Si prefiere colaborar directamente con la entrega de víveres, pañales o la sillita, puede llamar o escribir al mismo número 6230-7471 para coordinar.



