El ministro de Educación Pública, Leonardo Sánchez, se manifestó en contra de la iniciativa presentada por la presidenta de la República, Laura Fernández, de llevar a estudiantes a visitar centros penales para que con esto atemorizarlos y evitar que sean atraídos por el crimen organizado.
Mediante una transmisión en vivo en el perfil de Facebook del MEP el ministro se pronunció al respecto, indicando que “nadie aprende con miedo”, luego de la consulta de un usuario que preguntó cuándo iniciarían estas visitas.
Sánchez indicó que la estrategia debedebería concentrarsela prevprevención y que cualquier iniciativa deberá contar con criterios técnicos, legales y pedagógicos. Sánchez aseguró sobre eso que “eso está lejos de que se cumpla”.
A inicios de julio, Fernández planteó la iniciativa de que estudiantes de centros educativos de zonas de alto riesgo o “peligrosas” fueran llevados a centros penales, para que con el ejemplo de los reos eviten involucrarse en el crimen organizado.
Ante esta situación, La Teja le consultó a la doctora María Ester Flores, spsicólogade ffamilia, quien explica las implicaciones de este tipo de iniciativas.
“En los años setentas, más o menos, hubo investigaciones sicológicas, sociológicas que comentaban sobre si el llevarlos a las cárceles prevenía el delito y prevenía el narcotráfico o el delito en general y se comprobó que no. O sea, no es ni bueno ni malo. Para las investigaciones no funcionó con el objetivo de prevención del delito”.
La doctora explica con una metáfora que es similar a lo que sucedía en la época medieval, cuando llevaban a la población ante quienes eran ajusticiados por delitos para que con el miedo evitaran replicar esas situaciones. Algo que más bien traía represión y temor.
Junto a esto, la doctora explica: “Y por otro lado, están las condiciones de una persona privada de libertad, cuando lleguen van a ver que han comido mal, han dormido mal. Entonces, la idea de rehabilitación en general para los privados de libertad no se va a dar”.
Ante esta iniciativa, Flores asegura que en lugar de llevarlos a las cárceles, sería más provechoso presentarles otros ejemplos: “¿Por qué no hacer un tour donde Franklin Chang Díaz, mostrar que está haciendo positivo por el país, donde un niño se puede inspirar?”
Una advertencia muy importante que realiza la doctora es que llevar a los jóvenes a la cárcel podría propiciar un efecto inverso a lo que se piensa que puede ocasionar este tipo de visitas.
“En el mundo mágico ellos no pueden discernir tan claramente el bien del mal, puede suceder un efecto contrario peligrosísimo que se identifiquen con el narco que más plata ganó”.
Sobre esto mismo, también mencionó: “Todavía no está el niño completamente formado para discernir. Entonces, no es tan pedagógico, no va a cumplir con los objetivos. Yo, como sicóloga de familia, no estoy de acuerdo que eso sea una forma”.
Ante lo que la presidenta mencionó sobre las visitas de centros educativos de barrios “peligrosos” a los centros penales, la sicóloga asegura que eso incluso es una forma de estigmatizar a los jóvenes de zonas conflictivas, presentándolos como predispuestos a la delincuencia.
