Franklin Arroyo.7 abril

Muchas personas dan fe de los hechos tan raros que ocurren en el Sanatorio Durán, en Tierra Blanca de Cartago.

Se habla de fantasmas, de aparecidos, de cosas sin explicación.

Jennifer Madrigal, de 34 años, visitó ese extraño sitio hace cerca de un mes y afirma que en una de las fotos que tomó sale un demonio con apariencia de mujer.

Pero no solo eso: en el lugar percibió olores horribles donde nadie más los sentía y luego de la visita debió hacer una limpia en su casa porque empezaron a darse hechos raros.

¡Que miedo! A la par de Gregory Madrigal se ve un demonio, según lo que dice Jennifer Madrigal, quien tomó la foto. Foto: Jennifer Madrigal
¡Que miedo! A la par de Gregory Madrigal se ve un demonio, según lo que dice Jennifer Madrigal, quien tomó la foto. Foto: Jennifer Madrigal

El perfil de Facebook Investigación ParanormalCr dio a conocer la foto y La Teja conversó con Jennifer para ampliar detalles.

Ella afirma que desde niña ve y siente cosas para las cuales no siempre hay explicación.

“Desde hacía años tenía el proyecto de ir al sanatorio, pero temía ver algo raro y llevarlo a la casa. Por eso lo posponía, pero ese día decidimos ir en familia”, explica.

“Cuando llegamos había como doscientas personas, era domingo, no teníamos casi tiempo para tomar fotos.

“Empezamos a subir para unos cuartos pero no sentía muchas cosas por la gran cantidad de gente”, sostiene Jennifer.

Lo extraño ocurrió bajando al sótano.

“La foto en cuestión es en la escalera. No usé flash, aunque estaba oscuro. Al lado derecho de donde está mi hijo Gregory es donde sale. En la foto anterior se ve el entorno claro, donde aparece ella (la figura demoniaca) se ve negro, todo cambia”, expresó.

“Desde niña siento cosas, pero no soy síquica ni me dedico a eso. En Estados Unidos esas personas son médiums y respetados, aquí uno está loco y va pal Chapuí”, Jennifer Madrigal, tomó la foto.

“En ese momento no vimos nada. Otro hijo tomó fotos al mismo tiempo y no sale nada y mi novio también, pero solo se ve en esa foto mía”, dijo Jennifer.

Al llegar al sótano, a Jennifer le pasó algo que solo ella percibió y que, luego de atar cabos, llegó a la conclusión de que fue por la entidad de la foto, pero en ese momento no lo sabía pues no había visto la imagen.

Antes de la aparición, no sale nada en la foto. Foto: Jennifer Madrigal
Antes de la aparición, no sale nada en la foto. Foto: Jennifer Madrigal

“Cuando llegamos al sótano había varias parejas. Yo me tapé la nariz, ‘¿qué es este olor tan fétido?’ dije. Mi hijo menor sabe que veo cosas. ‘Siento un olor a podrido, no aguanto’, le dije. La gente me veía raro, nadie sintió el olor, solo yo”, sostiene.

Y tuvo que salir porque no soportaba; se fue hasta donde hay como un bosque y se quedaron 45 minutos más antes de volver a la casa.

De regreso

Una vez en la casa, en Guácimo, el hijo de Jennifer le pidió las fotos para verlas y ella se las pasó por Whatsapp.

Fue entonces cuando se dieron cuenta de la figura que sale de la pared.

“Cuando hay una entidad perdida se ve como cuando estaba en vida, pero cuando la imagen se distorsiona es un demonio. Allí fue cuando me di cuenta que el olor había sido de ella”, afirma.

Jennifer vio un documental internacional, hace algún tiempo, que hablaba del Sanatorio Durán y en el cual se decía que la jefa de enfermeras del sitio fue una persona cruel con los pacientes y que no les daba agua cuando estaban falleciendo.

“No tengo pruebas, no hay fotos de ella pero creo que podría tratarse de esa mujer. Fue mala, hizo cosas terribles a los enfermos. La entidad en vida pudo haber muerto de una forma trágica, fea, o haber sido cruel. Estar ahí es el castigo”.

Comentó que después de ese día en su casa, incluso en el trabajo, le pasaron cosas y debió hacer una limpia en el hogar, a sus hijos y le habló claro y firme a la entidad.

“Tuve que decir hasta aquí, es suficiente. Le dije que la respetaba, que no quise molestar, que se fuera. Con respeto, pero enérgica. La entidad ya se fue porque además está arraigada a ese sótano. No le gusta que vayan, es la forma de decir que ese lugar es de ella. Una entidad así, arraigada a un lugar, se va, no se puede quedar donde uno”, dijo.

Va cambiando

La investigadora paranormal Vanessa Alvarado cuenta que, sí, la entidad que hay abajo en el sótano de Sanatorio Durán, en la casa del doctor, es un demonio que se ha manifestado como hombre y como mujer.

También dijo que es posible que una persona con mucha sensibilidad perciba los olores.

“En Costa Rica hay mucha gente con esos dones y es posible que se le manifiesten a ella y que haya percibido lo que dice que percibió. La energía que hay allí es un demonio, es algo realmente fuerte”, afirma Vanessa.

Explicó que es poco probable que el demonio se fuera con Jennifer, pero sí se le pudo haber pegado algo.

El Sanatorio Durán es de los sitios más cargados de energía paranormal en Costa Rica. Foto: Kimberli Solano para LN.
El Sanatorio Durán es de los sitios más cargados de energía paranormal en Costa Rica. Foto: Kimberli Solano para LN.

“Probablemente alguna entidad notó que ella es sensible y se fue con ella para comunicarle algo. Por eso tuvo experiencias paranormales”, dijo.

Por su parte Israel Barrantes del Facebook Investigación ParanormalCR dice que la foto es una evidencia más de las energías que han quedado estancadas en el sanatorio.

“Se puede determinar que es una mujer vestida de blanco y que estuvo internada en esos tiempos. Cuando murió su energía quedó atrapada”.

Por su parte, la clarividente Tatiana Serrano vio la foto y dijo que no le provoca miedo.

“Es una mujer de 35 años que se llama Elena. Murió de un infarto, dejó tres niños. No fue una mujer mala, simplemente está atrapada en ese plano”, comentó.