Rocío Sandí.15 octubre, 2020

Lo último que escuchó en vida Monserrath Ramírez Poveda fue un audio de su hijo Saymond en el que él le pedía que descansara y que no se preocupara por él porque estaría bien.

Las palabras del pequeño valiente, de 10 años, le tocaron el corazón a la paciente, quien poco después murió.

Monse, como le decían sus seres queridos, tuvo una vida muy dura y aunque siempre luchó por superar los obstáculos, el covid-19 apagó sus sueños, a los 34 años.

Monserrat Ramírez Poveda murió en el hospital México a sus 34 años. Foto: Facebook.
Monserrat Ramírez Poveda murió en el hospital México a sus 34 años. Foto: Facebook.

Zahyra Poveda, mamá de Monserrath, cuenta que cuando su hija tenía 15 años se le empezaron a hinchar las piernas y le detectaron lupus.

"Nos llevamos varios sustos, estuvo tres veces internada en el hospital México y las tres veces nos dijeron que nos preparáramos para lo peor, pero siempre salía adelante porque tenía muchas ganas de vivir.

“Cuando ella quedó embarazada de Saymond todavía vivía conmigo y cuando el bebé tenía seis meses se fue a vivir con el papá de él, Jonathan Camacho Ramírez, en San Rafael de Heredia; después de un tiempo se casaron”, contó doña Zahyra.

Tragedia

Cuando la feliz pareja tenía apenas un año de casada y se dedicaba a disfrutar de su pequeño, una tragedia apagó la vida de Jonathan. Él murió electrocutado mientras hacía unos trabajos de reparación en un bar.

Monserrat Ramírez Poveda murió de covid a los 34 años. Foto: Facebook.
Monserrat Ramírez Poveda murió de covid a los 34 años. Foto: Facebook.

"Mi hija nunca superó la muerte del esposo, ella lo amaba muchísimo, pero se aferró a su chiquito para salir adelante. Ella trabajaba en el Automercado de Heredia y la suegra le cuidaba a Saymond porque vivían a la pura par.

Ya son 1.134 las personas que han muerto por relación con el covid. Foto: Roberto Carlos.
Ya son 1.134 las personas que han muerto por relación con el covid. Foto: Roberto Carlos.

“La familia de Jonathan siempre trató a Monse con una más de ellos, los papás de él la veían como una hija y eso siempre nos dio mucha tranquilidad porque sabemos que ella era feliz ahí.

"Saymond siempre fue un hijo increíble, como la mamá padecía mucho de dolores por la enfermedad que tenía (lupus) él acostumbraba a hacerle el desayuno y ponerle una flor, también le servía la cena y ponía candelas en la mesa, siempre tenía detalles bonitos con ella”, relató.

La pesadilla que terminó por arrancarles a Monserrat empezó el domingo 27 de setiembre cuando ella empezó a sentirse mal y se fue para el hospital México, ya que ahí es donde siempre ha llevado el control médico.

"Me llamó del hospital y me dijo que se sentía muy mal y que le estaba sangrando la nariz, también me contó que le habían hecho la prueba de covid y que ya se iba para la casa.

“El día siguiente, en la mañana, la llamaron para decirle que el examen había dado positivo. El miércoles de esa semana (30 de setiembre) se puso muy mal y la llevaron en ambulancia al hospital de Heredia, pero de ahí la mandaron al México, a penas llegó la mandaron a la unidad de cuidados intensivos”, recordó la dolida mamá.

Durante el tiempo que estuvo internada los familiares no pudieron comunicarse con ella, solo tenían contacto con los médicos, quienes les decían que ella estaba muy malita porque tenía dos bacterias en los pulmones.

“Los doctores nos explicaron que ya hasta el cerebro de ella estaba afectado y que si ella lograba salir adelante era muy probable que quedara con un vegetal”, dijo Zahyra.

Monse estuvo nueve días internada en Cuidados Intensivos. Foto: Shutterstock.
Monse estuvo nueve días internada en Cuidados Intensivos. Foto: Shutterstock.

El jueves 8 de octubre, en el centro médico, le quitaron la anestesia a Monse para ver si reaccionaba, pero su condición empeoró.

"El viernes en la mañana nos llamaron y nos dijeron que fuéramos al hospital a despedirnos de ella. Fue un milagro porque sabemos que nunca dejan despedir a los pacientes con coronavirus, pero a mi esposo, cuatro hijas y a mí nos vistieron con esos trajes de protección y nos dejaron entrar, incluso dejaron a una hija meter un celular para ponerle a Monse el audio del hijo.

“Ese audio a todos nos fortaleció, recuerdo que Saymond dijo que ahora la mamá iba a estar de nuevo con el papá y que ya no iba a tener más dolores por la enfermedad, ella iba a dejar de sufrir y por eso teníamos que estar tranquilos”, contó la mamá de Monse.

Cerca de una hora después de la despedida, la paciente descansó para siempre. Su cuerpo fue llevado del centro médico directo al cementerio de San Rafael de Heredia, donde la sepultaron junto a los restos de su esposo.