Redacción .30 marzo
La diputada se vio muy mal frente al agente de la Policía de Tránsito.
La diputada se vio muy mal frente al agente de la Policía de Tránsito.

La altanería es muy mala consejera y cuando esta proviene de un funcionario público, elegido popularmente y miembro de un partido que se hace llamar cristiano, resulta más incomprensible.

El domingo conocimos un video grabado la noche del 2 de marzo en el cual la diputada Marulin Azofeifa, del bloque Nueva República, hace un despliegue de prepotencia frente a un oficial de Tránsito de Montes de Oca que cumple con su deber al parar un carro que no lleva la placa en el sitio que debe.

“¿Usted está viendo la placa que tiene este carro?, ¿usted está viendo la placa que tiene este carro?”, le pregunta Azofeifa al tráfico.

El oficial le explica que hasta ese momento la vio porque el carro no la tiene en la parte trasera y le pide la licencia al chofer que llevaba el auto en el que iba la legisladora. Ella cree que el cargo le permite colocarse por encima de las leyes y reacciona: “usted está hablando con la diputada Marulin Azofeifa”. El oficial le responde: “¿Y hay algún problema? ¿Usted va a intervenir en un procedimiento policial, señora?”.

Ella insiste: “No, le estoy diciendo porque ustedes tienen que respetar”.

La legisladora fabricista parece pensar que detener el carro en el que viaja es un irrespeto, en lo cual se equivoca tanto como en la actitud altanera mostrada desde el inicio.

El tráfico, que conoce bien su función, le hace la multa al chofer y le recuerda que tiene diez días para apelar.

Más adelante la diputada vuelve a la carga y dice que el artículo 110 de la Constitución Política la protege tanto a ella como al chofer, dando a entender que la multa por una infracción a la Ley de Tránsito no procedía en ese caso.

Queremos pensar que, quizás por la molestia que sentía, Azofeifa se enredó y no recordó con claridad lo que dice el artículo citado, el cual señala que la protección que ampara a los diputados es exclusivamente para ellos, no para quienes les manejan.

La noche del lunes la diputada ofreció disculpas y reconoció su error. Ojalá haya entendido que en el triste episodio del 2 de marzo, el tráfico hizo lo correcto y ella no.