Franklin Arroyo.Hace 3 días

El expresidente de la república Óscar Arias puede salir del país cuando le de la gana y así lo ratificó el juzgado penal de Pavas.

Sin embargo, el expresidente se frenó solito, pues él mismo entregó a las autoridades sus dos pasaportes, el ordinario y el diplomático, el 14 de febrero, cuando le realizaron una indagatoria. O sea, no tiene intenciones de abandonar el país.

Arias está acusado de violación por la doctora Alexandra Arce von Herold y por abuso sexual por la exreina de belleza Yazmín Morales. Ambas acusaciones se tramitan bajo un mismo expediente. Además, otras mujeres han denunciado en medios de comunicación o redes sociales situaciones incómodas que pasaron con él.

Óscar Arias no tiene impedimento de salida como pretende la Fiscalía de Género, pero él entregó sus pasaportes. Foto: Albert Marín.
Óscar Arias no tiene impedimento de salida como pretende la Fiscalía de Género, pero él entregó sus pasaportes. Foto: Albert Marín.

El juzgado penal de Pavas insiste, por segunda vez, que no es necesario ordenar un impedimento de salida contra Arias pues, según el abogado del acusado, Erick Ramos, la fiscalía tomó en cuenta el arraigo personal, familiar y laboral de don Óscar para emitir el fallo.

“Estamos muy positivos. Representa la confirmación de que mi cliente está sometido a la administración de justicia y que, efectivamente, no había necesidad de una medida en ese sentido”, dijo Ramos a La Nación.

Arias se presentó este jueves en la mañana al juzgado de Pavas, cuando se realizó una audiencia oral para analizar nuevamente el impedimento de salida a petición de la Fiscalía de Género.

Allí dio unas breves declaraciones.

“Muchas gracias por informar a los costarricenses sobre estos temas, como ustedes saben, soy una persona creyente en el sistema de justicia, creo en la transparencia y la integridad de nuestros jueces y solo aspiro a probar mi inocencia, es todo lo que les puedo decir porque sobre el fondo mis abogados no me permiten referirme”, dijo.

El abogado Ramos añadió que “no existe necesidad procesal de esa, ni de ninguna otra medida cautelar”.