Karen Fernández.22 febrero
Francisco se ha convertido en un gran apoyo para sus papás y sus hermanitos. Foto: Cortesía
Francisco se ha convertido en un gran apoyo para sus papás y sus hermanitos. Foto: Cortesía

Este sábado se cumple un año de la operación que mantuvo en vela a todo el país y en especial a Stallin Núñez y Evelyn Badilla, padres de los siameses Samuel y Ezequiel, quienes celebran los primeros 365 días de la cirugía que los separó.

Don Stallin nos contó que Samuel es más atrevido y osado, mientras que Ezequiel tiene más actividad física y movimiento.

“Ezequiel se asusta más con los personajes como Santa o el Monstruo del Saprissa que conoció en el hospital y Samuel no se impresiona tanto, es más de tomar riesgos. Ezequiel, despúés de asustarse, toma el riesgo de conocer algo nuevo, tocar un instrumento musical o cosas así”, agregó don Stallin.

Recordó también que con la operación, por la primera etapa de la recuperación, la actividad física de ambos disminuyó bastante.

Hoy en día arrancan su jornada desde las 5:30 de la mañana con la alimentación, la terapia, poniéndole las férulas y los aparatos que les permitirán reforzar sus piernitas para poder caminar, pero la actividad finaliza hasta las 11:30 de la noche en más de una ocasión porque los gemelos no se quieren dormir.

Como todos en la familia Núñez Badilla se han puesto la camiseta, tanto él como su esposa saben que si uno necesita salir a hacer algún mandado o a distraerse, delega la responsabilidad en el otro sin problema, porque ambos conocen exactamente lo que deben hacer con los niños.

“Nos apoyamos bastante mutuamente, yo solo jamás habría podido hacerlo. Además, José Francisco (hijo mayor) ha sido un apoyo increíble para nosotros. Creo que si él no hubiese estado, nosotros estaríamos más débiles de ánimo”, reconoció el padre.

“Chico” se acuesta con sus hermanos en la cuna a ver videos, les canta canciones y jugar con ellos como cualquier otro niño y eso los estimula mucho.