El desfile del 15 de septiembre en Cartago tiene muchos elementos que llaman la atención, pero uno de los momentos más esperados es cuando pasan los Cadetes del COVAO.
Este grupo de estudiantes y exalumnos tiene 43 años de historia y surgió como una idea para llevar algo distinto al desfile brumoso. Así lo mencionó don Junior Morales, dirigente del cuerpo de cadetes.
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“Nació como una necesidad por decirlo así de hacer algo diferente en Cartago, de presentar un grupo que sobresaliera, y siendo el COVAO el primer colegio técnico del país, pues ¿qué mejor razón para hacer algo diferente?“.
Don Junior comenta que lo que antes existía como una escolta se convirtió en un grupo que realiza una marcha militar de orden cerrado, semejante a la de la policía o la de los bomberos, utilizando pasos de fantasía. Fue un oficial de tránsito que sabía de esta técnica quien les enseñó las bases.
Para los alumnos y exalumnos, lo principal es el gusto por la disciplina, ya que cada una de sus formaciones requiere precisión y concentración milimétricas.
“Nuestros pasos son prácticamente únicos, son originales del mismo cuerpo de cadetes que ha pasado de generación en generación.
“Los movimientos, en algunos momentos, a la gente lo que le gusta es ver el tipo de saludo que hacemos, las rutinas en donde, por ejemplo, en un momento dado parece que la gente va a chocar, pero de un instante a otro hacen un cambio de movimiento. Entonces, a la gente le gusta eso. Es una tradición muy cartaga”, aseguró don Junior, quien por más de 30 años ha estado al frente del grupo.
Él recuerda momentos muy especiales, como representar al país en Rivas, Nicaragua, pero también otros difíciles que hoy conmemoran con un homenaje durante el desfile.
“Un día como hoy recordamos un cadete fallecido. Era su último año de colegio, y su último como cadete; desgraciadamente, el 12 de septiembre de 1990 él perdió la vida y entonces durante 36 años hemos venido haciéndole ese homenaje”, comentó.
Entre las experiencias que cuenta el dirigente está haber sacado a varios jóvenes de las drogas y de situaciones económicas complejas, gracias a la disciplina que les infunde.
Asimismo, relata que, en ocasiones en que se presentaba en escuelas, algunos niños se le acercaban para decirle que querían ser cadetes y, años después, lograron serlo.
“Llegan y me dicen: ‘Profe, yo hace tantos años hablé con usted y le dije que yo iba a estar aquí y aquí estoy’. Entonces, yo les digo a los jóvenes, apártense de las drogas, de las malas compañías, tengan disciplina en todo lo que hacen, y tengan ganas siempre de estudiar, de ser mejores, de superarse, porque ese es el espíritu de un cadete”.
En el contexto de la independencia, este líder recuerda que ser cadete conlleva, como base, el estudio y la disciplina para ser mejores. Estos son elementos puntuales que permiten construir una patria próspera, en la que espera que no solo sean 205 años de independencia, sino muchísimos más.


