El periodista y gerente de la emisora Mi Voz 96.9 FM de Nicaragua, Álvaro Montalván, se vino para Costa Rica a darle seguimiento a una denuncia que puso hace dos meses en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en San Pedro de Montes de Oca. El comunicador denunció las injusticias que se viven a diario en su país y de las cuales ha sido víctima en carne propia.
En medio de su agenda sacó un ratico y conversó con La Teja la dificil situación que vive debido a su trabajo como periodista independiente, ya que él asegura que Daniel Ortega busca ocultar las violaciones que sufre la población que protesta en contra del gobierno.
¿Por qué lo amenazan?
Desde el 4 de mayo del 2006 tengo una emisora de corte cristiano con tres espacios de noticias, el problema se da porque yo no leo la información oficial sino que digo las cosas como son, así que desde hace tres años me invaden la frecuencia y me estorban para que no me compren publicidad. De los 10 municipios a los que transmito desde León solo tres me dejan libres. Los medios de comunicación que no son aliados del Gobierno son atropellados para que nos callemos, a mí me quemaron unas bodegas de la emisora de radio que tengo a la par de la casa y le prendieron fuego a mi carro.
¿Qué le han hecho?
A mí me han tenido encañonado con una AK47 dos veces, a mi hija y a mi esposa les han disparado dos veces y a mi hijo lo publicaron en Facebook como un delincuente, hace unas semanas mataron a un sobrino y a otro lo arrestaron y lo torturaron. Mi familia está traumada y vive con miedo viendo por las ventanas, sin poder dormir porque hay dos francotiradores frente a mi casa y la oficina de policía que hay cerca de la casa no nos protege. Mi mamá está tan preocupada de que me maten que me pide que ‘baje el volumen’, es una situación muy difícil, en momentos así es que yo deseara no tener ni esposa ni hijos.
¿Lo atormenta lo que ve en su país?
Yo no puedo dormir, me acuesto de madrugada cuando ya estoy seguro de que nadie va a venir a quemar mi casa, pero no descanso, las horas que trato de dormir están llenas de las imágenes que veo cada día. A la gente la están matando en las calles, los desaparecen y los que quedan medio vivos terminan amarrados en las camas de los hospitales donde los interrogan. Los muertos son mucho más de los que dice el Gobierno porque muchos terminan en fosas o quemados para que no se sepa de qué murieron o no los puedan reclamar.
¿Cómo ha hecho para salvarse?
En León soy muy conocido porque mi emisora tiene más de 10 años, y si me matan sería muy evidente que es porque estoy en contra del Gobierno y no les sirve ese costo político. Además, nos movemos constantemente y estoy cambiando de carro para que no me ubiquen con el mismo, aunque esto no me sirvió hace una semanas cuando me encañonaron y le prendieron fuego a mi carro, en el reporte oficial los bomberos dijeron que se quemó porque estaba transportando bombas de los manifestantes.
¿Pero si hay barricadas cómo le llegan a donde está usted?
La policía y los paramilitares juegan sucio, ellos van con una pala mecánica botando los adoquines, atrás vienen 10 a 20 camionetas de la policía abriendo paso para dispararle a los manifestantes.
¿Qué pasa en los hospitales?
La mayoría de los hospitales son privados y los dueños son parte del Gobierno, así que si llega un manifestante no lo atienden y a las clínicas privadas o médicos que sí lo hace son amenazados con dispararles o quemarles el lugar, se dan el lujo de controlar quien vive y quien muere.
¿Le han hecho algún tipo de propuesta para callarlo?
El secretario de Rosario Murillo, Eberth Delgadillo, me ofreció dinero para que no informe lo que veo como lo hacen otros medios a favor del Gobierno.
¿Qué se necesita para parar la violencia?
Las elecciones no son suficientes si los magistrados se mantienen porque los que están fueron los que ayudaron a Ortega a quedarse en el poder. El país necesita cambios muy grandes, y, lo más importante, un apoyo real de los organismos internacionales que se quedan con las cifras que el Gobierno les da, en lugar de buscar la cantidad real de muertos y desaparecidos, tampoco toman en cuenta los 7.500 que huyeron a Costa Rica en los últimos dos meses.
¿Piensa regresar a Nicaragua?
Yo sé que en el momento que me baje del aeropuerto y dé mi pasaporte me va a estar esperando la policía, pero acá en Costa Rica no tengo trabajo y tengo que velar por mi familia. En mi país te detienen sin que haya una orden de un juez, solo con reconocerte te acusan de golpista y terrorista. Lo que salva a algunos es que se identifican en voz alta y dicen su nombre para que alguien lo grave y lo publique en redes sociales para hacer presión, de lo contrario ni las familias se enteran, no quiero huir, pero tampoco quiero poner en riesgo la vida de mis hijos o mi esposa, es una decisión muy dificil.
¿Se siente seguro en Costa Rica?
Si mataron a Somosa en Paraguay, ¿no me van a matar a mí aquí? Hace unos días me tope acá (en Costa Rica) en la calle a un sandinista, no quiero decir que me vino a buscar, pero sé que cualquier cosa puede pasar.
¿El pueblo parará las protestas?
Esto es irreversible, el pueblo no va a aceptar más, por eso está pagando con sangre el cambio en el país, no porque quieran la violencia sino que están dando una lección cívica como nunca, se enfrentan a militares con armas de guerra con solo piedras, huleras y tubos, van marchando y tomando las calles, así ha logrado desestabilizar al Gobierno, reclamando por un estado derecho, libertades públicas y democracia.

