Si usted es de las personas que todos los días usa el servicio de bus para ir a trabajar, estudiar, o para hacer mandados, le tenemos noticias.
Es muy probable que si viaja en el transporte público con frecuencia, alguna vez le haya tocado presenciar algún pleito de un pasajero incómodo y desubicado que se pone violento.
Por esta razón, en la Asamblea Legislativa se presentó un nuevo proyecto de ley (expediente 25790), el cual es impulsado por el diputado oficialista Robert Junior Barrantes Camacho.
La gran meta de esta iniciativa es prevenir cualquier tipo de interferencia en la conducción del transporte público y proteger la vida de todos los que van a bordo.
Casos que nos dejan con la boca abierta
El texto del proyecto recuerda situaciones muy lamentables y violentas que han ocurrido recientemente en las calles y que no se deben normalizar.
Por ejemplo, en el 2025, un pasajero agarró a golpes a un chofer en Turrialba solo porque el bus sufrió una falla mecánica y se quedó varado.
Ese mismo año, en Santa Ana, dos personas invadieron el espacio del conductor para agredirlo brutalmente, poniendo en riesgo a toda la unidad.
Y ni qué decir del indignante caso en Guadalupe este 2026, donde una pasajera se enojó porque le pidieron irse para atrás, llamó a su papá y a su hermano, y entre todos vapulearon y hasta asaltaron al chofer.
¿Qué dice el nuevo proyecto de ley?
Actualmente, la Ley de Tránsito permite bajar a un pasajero si va tomando licor, si hace un pleito, si daña el bus o si lleva objetos peligrosos. Sin embargo, hace falta ser más específicos para proteger al chofer.
El plan busca agregarle un nuevo punto al artículo 47 de la ley para que el conductor tenga todo el derecho de impedir el ingreso o bajar a quien se pase de la raya.
Si el proyecto se aprueba, se castigará a quien interfiera con la conducción, ingrese a la fuerza a la zona del chofer o manipule los controles del bus sin permiso.
También aplicará para cualquiera que distraiga al conductor de una manera que ponga en grave peligro la seguridad de la unidad, de los demás ocupantes o de terceros.
El derecho a quejarse sin violencia
Ahora bien, esto no significa que usted tenga que aguantar, sin decir nada, cuando el servicio de los buses es malo.
El documento aclara que los usuarios mantienen intacto su derecho a presentar quejas y reclamos formales ante las autoridades.
Sin embargo, estos reclamos se deben hacer por la vía correcta, sin usar la violencia ni poner en riesgo la integridad física del chofer de bus o de los demás pasajeros.

