La Asamblea Legislativa aprobó por unanimidad una reforma constitucional histórica de mucha importancia para el país, pero sobre todo para la niñez.
Todos los diputados dijeron “sí” a cambiar las reglas del juego para poner a los menores primero.
El proyecto busca poner fin a algo que realmente indigna: que un familiar pueda guardar silencio cuando hay de por medio un caso de abuso sexual infantil o violencia intrafamiliar.
¿Qué es exactamente lo que cambia?
La propuesta impulsada por la exdiputada Carolina Delgado toca directamente el artículo 36 de la Constitución Política.
Actualmente, la ley dice: “En materia penal nadie está obligado a declarar contra sí mismo, ni contra su cónyuge, ascendientes, descendientes o parientes colaterales hasta el tercer grado inclusive de consanguinidad o afinidad”.
Esto muchas veces permitía que los agresores se escondieran bajo el silencio de su propia familia.
Con la reforma, el texto se cambiará para quedar así:
“Nadie está obligado a declarar contra sí mismo en un procedimiento penal y podrá abstenerse de declarar en los casos en que sea investigado su cónyuge, conviviente, ascendiente, descendiente o pariente colateral hasta el tercer grado inclusive de consanguinidad o afinidad, con excepción de los delitos sexuales en los que la persona ofendida sea menor de edad”.
Además de obligar a romper el silencio, el nuevo texto incluye un detalle muy humano y necesario.
Se añade un párrafo en el que se asegura que el Estado debe garantizarles a los menores afectados un acompañamiento institucional integral. Es decir, no los dejará solos a su suerte mientras dure todo el proceso penal.
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Un proceso largo, pero con paso firme
Como estamos hablando de tocar la Carta Magna, el trámite es más largo y complejo que el de una ley normal. Lo que se logró este martes fue la aprobación en el primer debate de la primera legislatura.
¿Qué sigue ahora en el Congreso? El documento se va de viaje a la Sala Constitucional para una consulta obligatoria. Si los magistrados le dan luz verde y no encuentran errores, regresa para actualizarse y se vota en un segundo debate.
Luego de eso, el proyecto debe esperar a ser mencionado por la presidenta Laura Fernández en su famoso discurso del 2 de mayo. Una vez que ella lo nombre, los diputados podrán darle los tres debates finales.
Al ser una reforma a la Constitución, siempre necesitará el apoyo mínimo de 38 votos de los legisladores para ser una realidad.

