Estudiantes y egresados del emblemático Liceo de Costa Rica se tiraron a la calle este miércoles para defender un terreno que el Gobierno quiere usar para la construcción de Ciudad Gobierno.
La marcha pacífica arrancó en el bulevar donde está el colegio y llegó hasta las afueras de la Asamblea Legislativa.
Ahí, los muchachos alzaron la voz con mucho orgullo para proteger un terreno de 10.000 metros cuadrados que le pertenece a la institución desde el año 1974 y que hoy está en un grave peligro.
“Queremos que nos aseguren que nuestro amado Liceo no se va a tocar”
Frente a la Asamblea, Sebastián Barquero, secretario del comité ejecutivo del colegio y liceísta de corazón, agarró el micrófono y dejó claro el mensaje de todos los estudiantes.
“Hoy nos presentamos aquí para pedirle a todas aquellas fracciones (legislativas) que nos apoyen en que no nos quiten nuestra manzana de 10.000 metros cuadrados y que no deroguen la ley 5570”, suplicó el joven con mucha convicción.
Barquero recordó que esa ley fue firmada en 1974 por el expresidente Daniel Oduber Quirós, quien también fue estudiante y profesor del colegio. El joven asegura que ese espacio es vital para expandir la educación y los proyectos de la institución.
Diputados salieron a darles la cara y mostrar apoyo
El clamor y los cantos de los liceístas hicieron eco en los pasillos del Congreso. Varios legisladores de diferentes partidos políticos salieron a recibir a los manifestantes y les mostraron su apoyo en esta batalla.
Entre los diputados que dieron la cara estuvieron Antonio Trejos, José María Villalta y Vianey Mora del Frente Amplio; Álvaro Ramírez, Iztarú Alfaro y Janice Sandí de Liberación Nacional; y Abril Gordienko de la Unidad Social Cristiana.
¿De dónde viene toda esta bronca por el terreno?
Para los que no están muy empapados del tema, resulta que el Gobierno tiene entre ceja y ceja usar ese terreno para construir parte de Ciudad Gobierno, un megaproyecto de edificios estatales valorado en $450 millones.
Para lograrlo, el Ejecutivo presentó a finales de agosto un proyecto de ley. La iniciativa busca traspasar el lote sin darle al colegio ningún tipo de compensación económica.
Si los diputados lo aprueban, el colegio tendría apenas un mes para entregar la propiedad, a pesar de que los estudiantes ya demolieron, limpiaron y cercaron el espacio para sus propios proyectos.
Un pleito legal que todavía no termina
El abogado y exliceísta Francis Tejada explicó días atrás que este gran enredo nació por una aparente conspiración. Según él, una junta administrativa ilegal firmó en junio de 2023 un convenio con el Ministerio de Educación (MEP) para ceder el terreno.
Ante esto, la comunidad presentó tres procesos contenciosos en los tribunales para frenar el traspaso. Es importante recordar que el Liceo tiene personalidad jurídica y patrimonio propio, por lo que el Gobierno no puede simplemente llegar a confiscarles la propiedad.
Sin embargo, el actual proyecto de ley del Ejecutivo busca pasar por encima a los procesos que aún están pendientes. Por eso es que hoy toda la familia liceísta salió a marchar, demostrando que están listos para defender su casa con uñas y dientes.


