La presidenta Laura Fernández ordenó remover de sus puestos a siete directores policiales después de que no pasaran la prueba de polígrafo y, además, les abrió una investigación.
Fernández afirmó que de los 33 funcionarios sometidos a la prueba, siete no la aprobaron.
La Teja conversó con un sicólogo y un abogado sobre el uso del polígrafo para determinar si una persona miente o no según las preguntas que se le realizan.
El polígrafo es un instrumento que registra respuestas fisiológicas como la respiración y la presión cardiovascular, entre otros indicadores. A la persona se le colocan diversos dispositivos para realizar las mediciones.
“Se suele medir eso con bastante eficacia; el tema es que eso no podemos correlacionarlo automáticamente con mentira. Una cosa es medir respuestas fisiológicas y otra es medir mentiras. No hay un perfil único de cómo fisiológicamente se va a comportar alguien que esté mintiendo”, dijo Mario Alonso Madrigal, experto en sicología clínica.
Los expertos coincidieron en que esta herramienta no puede utilizarse para afirmar si alguien mintió o no, pues cada persona reacciona de forma distinta.
Por ejemplo, no se puede concluir que una persona nerviosa esté mintiendo porque presente alteraciones detectadas por el aparato cuando simplemente está ansiosa por someterse al examen.
Madrigal comentó que una persona sicópata podría no tener problemas para mentir durante una prueba, ya que el polígrafo podría no detectar cambios fisiológicos.
“Da lugar a muchos falsos positivos o negativos”, dijo el sicólogo.
El experto mencionó que factores como las lágrimas o la sudoración también pueden alterar la prueba.
“Puede ser que si usted me ve con lágrimas en los ojos, deduzca que estoy triste, pero no siempre es así. A veces la gente llora de tanto reír, por sueño o por alguna condición en los ojos”, comentó.
Añadió que muchas personas experimentan ansiedad antes de una entrevista laboral y pueden sudar sin que eso signifique que estén mintiendo.
La memoria también juega un papel importante, pues no todos recuerdan con exactitud hechos ocurridos años atrás.
“Puede ser que yo le diga a usted: ‘¿Se acuerda cuando hace años fuimos a Guanacaste y pasamos a aquella sodita?’, y tal vez usted ya no lo recuerda. Si alguien le preguntara si la conocía, respondería honestamente que no, no porque no la conozca, sino porque ya no la recuerda”, mencionó.
Una prueba “caprichosa”
Boris Acosta, experto en Derecho, calificó la aplicación del polígrafo como caprichosa, pues algunas personas la utilizan para determinar la lealtad de alguien.
“En el caso de estos policías, para mí es como marcar un antecedente muy peligroso sobre la manera en la que usted puede garantizarse o no su derecho al trabajo, que es un derecho constitucional”, dijo.
El abogado señaló que existen factores que pueden alterar los resultados.
Presidencia afirmó que en esta prueba se hacen preguntas relacionadas con crimen organizado, narcotráfico y posibles beneficios ilícitos recibidos en el ejercicio del cargo.
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La Teja consultó el lunes a Presidencia y al Ministerio de Seguridad Pública cuáles son las preguntas que se realizan a los funcionarios.
El Ministerio de Seguridad Pública respondió, por medio de correo electrónico, las consultas de este medio este jueves 25 de junio, sin mencionar cuáles preguntas se les realiza a los funcionarios. Las autoridades señalaron que los resultados de las pruebas son personales.
“Debemos indicar que tales resultados son personales y en lo que compete a este Ministerio, se hará la sustitución respectiva en los puestos que quedarán vacantes”, dijo.
“En cuanto a los nuevos nombramientos, debemos señalar que en este momento se mantiene activo el proceso”, añadió.
Los removieron sin el debido proceso
Laura Fernández informó que le pidió al ministro de Seguridad, Gerald Campos, que cesara de sus puestos a los siete directores policiales que no aprobaron la prueba.
“Hoy ordené al ministro de Seguridad que separe del grupo de fuerza élite y que cese los nombramientos de confianza que ocupaban como directores siete funcionarios que no pasaron la prueba de polígrafo. Siete de 33 funcionarios no la pasaron”, dijo Fernández.
“Para tranquilidad de todos los costarricenses, los ministros y directores de la DIS y de la UEI aprobaron sin problema. ¿Qué va a pasar con los siete directores de confianza que no pasaron la prueba? Fueron removidos de inmediato de sus puestos de dirección y, adicionalmente, instruí una investigación preliminar que se conducirá desde mi despacho contra cada uno de ellos”, añadió.
Consultamos a las autoridades los nombres de los funcionarios destituidos; sin embargo, Presidencia aseguró que mientras se desarrolla la investigación administrativa no puede brindar esa información.
Una experta en derecho administrativo explicó que a las personas que están nombradas en plazas fijas las ascienden temporalmente a puestos de dirección, cuando los remueven, vuelven a la plaza anterior.
Se les realiza una investigación para determinar si cometieron alguna falta; si hay pruebas de que eventualmente incurrieron en algún delito, les hacen el debido proceso.
El sicólogo Mario Alonso Madrigal señaló que las empresas, instituciones y patronos no deberían tomar decisiones basándose únicamente en el resultado del polígrafo, sino que deben realizar una investigación.
“El problema es si se utiliza nada más para dar respuestas contundentes. Podría haber inocentes injustamente afectados y personas culpables que simplemente no fueron detectadas”, concluyó.


