Las fuertes declaraciones de la presidenta Laura Fernández de que en Costa Rica se dio un golpe de Estado por parte del Poder Judicial contra la Asamblea Legislativa han causado polémica, incertidumbre y preocupación.
Para entender mejor qué es un golpe de Estado y si efectivamente Costa Rica atraviesa uno, conversamos con el politólogo Gustavo Araya.
Todo inició porque la Sala Constitucional obligó a los diputados a elegir, de una vez por todas, a los magistrados suplentes que hacen falta desde hace meses. Los legisladores oficialistas han entrabado el proceso de elección porque dicen que no les gustan los candidatos de la lista enviada por el Poder Judicial.
Ante esto, Fernández pegó el grito al cielo y dijo que la decisión era un golpe de Estado. Además, la presidenta del Congreso, Yara Jiménez, presentó este lunes una querella contra los cuatro magistrados que tomaron la decisión; la demanda es por el presunto delito de prevaricato.
¿Hay o no un golpe de Estado en Costa Rica?
Según explicó Araya, un golpe de Estado tiene cinco características claras. Si las comparamos con lo que pasa hoy en el país, nos damos cuenta de que no calzan por ningún lado:
1. No fue de sorpresa ni de golpe
Un golpe real es una toma repentina y abrupta del poder; nadie lo espera. En este caso, el Gobierno y los diputados oficialistas llevan unos ocho meses frenando la elección de los magistrados suplentes. No hay ninguna sorpresa, sino un proceso que se ha venido atrasando públicamente y que ha tenido un nuevo capítulo.
2. Todo se hizo apegado a la ley
La segunda regla de un golpe es que es totalmente ilegal. Sin embargo, la orden que dio la Sala IV para que los diputados voten está amparada en la ley.
El experto recuerda que ya existe jurisprudencia (casos anteriores) desde 2013 que da la razón a los magistrados. Todo está en regla.
3. Nadie usó la fuerza
Los golpes de Estado de verdad se hacen usando la fuerza o las armas para quitar a los gobernantes. Gracias a Dios, en Costa Rica no se dio nada de eso.
Gustavo lo pone con un ejemplo muy claro: “Laura Fernández pudo ir tranquilamente a la misa de la basílica de Los Ángeles este 2 de agosto y con todo el gabinete completo... nadie está tomado por la fuerza”.
4. Nadie ha quitado al Gobierno
Cuando alguien da un golpe, saca a los tres poderes de la república de una sola vez, es decir, sustituye al poder ejecutivo, legislativo y judicial.
En Costa Rica no se dio nada de eso. La presidenta Fernández sigue en su silla; sus ministros siguen trabajando y los diputados chavistas siguen yendo a la Asamblea. Si se hubiera dado un golpe de Estado contra el Congreso, nadie habría podido entrar este lunes a la Asamblea porque habría estado desmantelada.
5. Nuestra Constitución sigue intacta
Quienes dan un golpe de Estado siempre rompen la Constitución Política para imponer sus propias reglas del juego y leyes nuevas.
Para tranquilidad de todos, la Constitución sigue siendo exactamente la misma. Ninguna ley se ha borrado ni se ha cambiado a la fuerza.


