La presencia de Guobin Tam Zhang en la celebración de la victoria electoral de la presidenta Laura Fernández tiene a propios y extraños con la boca abierta y llenos de dudas.
Este ciudadano de origen chino, nacionalizado costarricense, fue detenido el viernes pasado porque lo busca Estados Unidos por presuntos delitos de narcotráfico y lavado de dinero.
Hay fotos que comprueban que el hombre estuvo ahí, compartiendo en el hotel Aurola Holiday Inn la noche en que el Partido Pueblo Soberano (PPSO) celebró su victoria.
Una realidad muy peligrosa para el país
El criminólogo Rogelio Ramírez dice que el hecho de saber que un hombre sospechoso de delitos tan graves y buscado por la DEA estuvo tan cerca de Laura Fernández en una actividad del Partido Pueblo Soberano (PPSO) en la que no cualquiera podía entrar, da señales peligrosas.
Incluso se está investigando si el sospechoso habría sido financista de la campaña política de la ahora presidenta. De momento, la agrupación política asegura que no.
“La figura de narcotraficantes y lavadores como financistas electorales es un fenómeno muy bien conocido y un modo de operar sumamente común”, advirtió el criminólogo.
Ramírez recuerda que el crimen organizado solo busca dos cosas, que son el lucro y la impunidad. Tristemente, esas dos metas solo se consiguen a través de la corrupción.
Para Ramírez, este caso será una verdadera prueba de fuego para ver si en el país todavía mandan el Estado de derecho y la transparencia de las instituciones.
“Este suceso será una prueba más para la vigencia del Estado de derecho, para la eficiencia y transparencia de las instituciones y, por supuesto, para la coherencia, credibilidad y legitimidad de las autoridades en gobierno. Si lo que queda es silencio o distracción en vez de respuestas claras, será nuevamente la DEA la que podría decidir este asunto a futuro”, expresó Ramírez.
Todos se tiran la bola y nadie da respuestas
Ante una situación tan delicada, intentamos buscar respuestas en el partido oficialista, pero nadie ha dado explicaciones.
Pilar Cisneros reconoció que se tomó una foto con el sospechoso ese día, pero se lavó las manos diciendo que ella no forma parte de Pueblo Soberano y que lo mejor era que le preguntáramos a la presidenta del partido, diputada Mayuli Ortega.
Ortega también pateó la bola, asegurando que su agrupación no tiene ninguna relación con esta persona y que quienes se encargaron de esa actividad fueron los integrantes del comando de campaña de la entonces candidata.
Mensajes en visto y teléfonos apagados
Buscamos a Freddy González, secretario general del PPSO. Respondió al saludo por WhatsApp, pero cuando le preguntamos por el sospechoso, literalmente nos dejó en visto.
Al llamarlo, se limitó a decir que era domingo y estaba con su familia. “El partido está cerrado y el lunes con mucho gusto la atiendo”, dijo, y de inmediato cortó la llamada.
Tampoco hubo suerte con Francisco Gamboa, actual vicepresidente de la República y parte de ese comando de campaña. Los mensajes le llegaron con el doble check azul, pero no contestó la llamada que le hicimos.



