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“Mi casa se fue a cobro judicial y la perdí”: El crudo relato de una mujer tras perder ayuda del Conapdis

Recorte a ayudas que da el Consejo Nacional de Personas con Discapacidad sería de ¢12.192 millones

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El recorte que sufriría el presupuesto destinado al Consejo Nacional de Personas con Discapacidad (Conapdis) es un duro golpe a los más indefensos, a personas que por circunstancias de la vida no tienen cómo generar ingresos, tal es el caso de Karen Gómez, quien perdió su casa debido a que dejó de recibir esta ayuda y no pudo pagar el préstamo.

Esta vecina de Santa Rosa de Oreamuno en Cartago, le contó a La Teja su historia y el por qué era tan importante para ella contar con el subsidio institucional.

“Debido a que yo tuve una mala praxis en el hospital de aquí de Cartago, la vida me cambió. Pasé muchas situaciones difíciles con respecto a la economía porque tuve que dejar de trabajar (...). Yo solicité ayudas por muchos lados y los que me recomendaron que los buscaran (al Conapdis) fueron los de cuidados paliativos”.

Karen nos comparte las cicatrices de las cirugías que le cambiaron la vida. Foto: Cortesía.
Karen nos comparte las cicatrices de las cirugías que le cambiaron la vida. Foto: Cortesía. (Cortesía/Cortesía)

Esta cartaginesa de 36 años relata que costó mucho que le aprobaran la ayuda, pero cuando finalmente la recibió, fue un salvavidas para enfrentar su crisis.

“Ese subsidio era para pagar mi casa, para pagar el banco mes a mes porque yo en ese momento quedé desprotegida. Entonces de ahí yo pagaba el banco y podía tener para la la alimentación”.

Gómez comenta que parte de ese dinero también le permitía costear los traslados a sus citas médicas, ya que por su condición de salud no puede viajar en transporte público. Además, asegura que intentó varias veces acceder a una pensión de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), pero todos los trámites fueron fallidos.

En medio de esa lucha por una pensión, el Conapdis le notificó que le retirarían el subsidio debido a los recortes de presupuesto.

“Fue aproximadamente hace año y medio, debido a todos esos recortes. Mi casa se fue a cobro judicial y yo la perdí, no pude seguir pagando. Luego de eso solicité que me ayudaran para pagar alquiler porque la casa donde yo vivía la señora que la compró me la alquilaba. Me daba la opción de que yo la siguiera alquilando”.

Posteriormente, el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) la apoyó durante unos tres meses. Sin embargo, luego de ese tiempo no volvió a recibir asistencia estatal.

Días atrás, diputadas como Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), y Ángela Aguilar, del Partido Liberación Nacional (PLN), denunciaron la afectación que se presentaría y el sector más golpeado por esta medida.

Las inversiones en desarrollo humano temprano tienen retornos elevados a largo plazo.
El Consejo Nacional de Personas con Discapacidad sufriría un importante recorte al presupuesto que permite brindar ayudas a personas en vulnerabilidad. (Shutterstock)

Según indicó Dobles, el dinero destinado a los programas para dar apoyo esencial —o incluso vital— a personas con discapacidad se reduciría considerablemente. Esto provocaría que al menos un 76% de los beneficiarios se viera afectado por el recorte.

Sin embargo, estos recortes no son algo nuevo. Así lo denuncian exbeneficiarios que utilizaban este apoyo económico para cubrir sus necesidades básicas y que, al ser retirados del programa, quedaron en una situación de extrema vulnerabilidad, como el caso de Karen.

Actualmente, Karen sobrevive gracias a lo que pueda ayudarle su familia. No puede trabajar porque, tras una cirugía, le colocaron un neuroestimulador que requiere cuidados extremos.

“Yo no me puedo asolear, no me puedo agachar, no me puedo golpear, no puedo estar expuesta a rayería. Tengo que tener muchos muchos cuidados con el neuroestimulador para poder caminar”.

Karen nos comparte la radiografía que muestra el neuro estimulador que posee para poder lidiar con sus padecimientos.
Karen nos comparte la radiografía que muestra el neuro estimulador que posee para poder lidiar con sus padecimientos. (Cortesía/Cortesía)

Con su economía tan golpeada, cuenta que muchas veces ha tenido que pedir dinero prestado para asistir al médico.

“A veces, pues, cruzando los dedos que la cita no sea en San José para que me quede más accesible. Porque desde que me quitaron el presupuesto la economía cortó completamente”.

Sobre la amenaza de nuevos recortes que ha trascendido esta semana en la Asamblea Legislativa, Karen confiesa sentirse muy angustiada al saber que más personas deberán enfrentar el calvario que ella vive.

“Es preocupante porque ellos van a pasar las mismas situaciones que yo estoy viviendo debido a estos recortes. Personas que necesitan ayuda van a tener más preocupaciones y limitaciones. Hasta para poder comer o para pagar un alquiler”.

Además, la cartaginesa hizo una cruda reflexión sobre el impacto emocional que esto genera en los pacientes:

“Es preocupante vivir en ese estado de pensar todos los meses, los doctores le dicen a uno, ”es que usted tiene que estar tranquilo, usted no tiene que tener preocupaciones". ¿Cómo no se va a preocupar uno, si le quitan a uno lo poquito que le daban? Y que eso lo ayudaba enormemente".

Según lo indicado por la diputada Ángela Aguilar, el nuevo recorte a los fondos destinados a transferencias para personas con discapacidad ascendería a ¢12.192 millones.