Shirley Sandí.17 febrero
Por mucho tiempo se creyó que el peligro de recalentar la comida se debía a las ondas que transmite el microondas.
Por mucho tiempo se creyó que el peligro de recalentar la comida se debía a las ondas que transmite el microondas.

Hace unos días en las redes sociales “revivió” el caso de un joven belga de 20 años que murió en el 2008 luego de recalentar y comer sobras de macarrones que tenían cinco días de preparadas.

Treinta minutos después de comer sintió dolor de cabeza, dolor en el abdomen y náuseas, vomitó por horas y sufrió diarrea. A pesar de esa condición logró dormir, pero nunca despertó.

Los médicos creen que este muchacho era muy susceptible genéticamente a este tipo de males o comió muchas bacterias.

Aunque el hecho es viejo, se comenzó a compartir en Facebook y la gente se preguntó qué tan peligroso es recalentar la jama.

Póngase las pilas

La Teja se dio a la tarea de consultar a dos nutricionistas para que nos explicaran cómo está la cosa y nos dieron tips muy interesantes.

Primero se debe aclarar que cuando se cocinan los alimentos, estos tienden a perder nutrientes y en el caso de los alimentos recalentados, los pierden aún más.

“Por mucho tiempo se creyó que el peligro de recalentar la comida se debía a las ondas que transmite el microondas, no obstante, el verdadero peligro se basa en la sobreproducción de bacterias que se generan", explicó la especialista de Equilíbrate Nutrición, Natalia González.

"Cada alimento producirá bacterias distintas, por ejemplo, la salmonella en el pollo o bacillus cereus en el arroz. Sus principales efectos en nuestra salud son síntomas gastrointestinales como nauseas, vómitos, y diarrea”, explicó la especialista de Equilíbrate Nutrición, Natalia González.

González indicó las reglas a seguir. "Todos los alimentos sobrantes se deben almacenar en el refrigerador pues la producción de bacterias es menor comparado a temperatura ambiente. Antes de guardarlos se deben dejar enfriar, una vez que estén a temperatura ambiente se colocan en la refri. Cuando vayamos a consumirlos, se retiran del refrigerador, se calientan inmediatamente, ya sea en microondas, horno o freidora de aire, y se consumen inmediatamente", dijo.

Los frijoles son los reyes de la recalentada. Foto Archivo
Los frijoles son los reyes de la recalentada. Foto Archivo

González explicó que las carnes rojas, los embutidos y los mariscos son alimentos que, por su naturaleza, tienden a producir más bacterias cuando están a temperatura ambiente, por lo que, cuando se recalientan, estas bacterias se activan y pueden dañar nuestra salud. La leche, sus derivados y alimentos que la contengan, como por ejemplo el queso en una lasaña, tienden a descomponerse con más facilidad y a generar más cantidad de bacterias.

Los alimentos que “aguantan más” son los que contienen más almidón, y por eso se conservan mejor, como la papa, la yuca, los frijoles, las tortillas y similares. También los vegetales, tipo berenjena, brócoli y zanahorias, por su alto contenido de agua; no obstante, son alimentos con una alta pérdida de nutrientes cuando se recalientan.

Como regla de oro, y por recomendación de la FSA (Food Security Agency), los alimentos no deberían de recalentarse más de una vez, esto para asegurar que los nutrientes se conserven, evitar una sobreproducción bacteriana y cuidar el sabor y características de los productos.

No obstante, hay alimentos que pueden ser recalentados más de una vez, como los frijoles.

La nutricionista Cristina Bazo, de Gente nutriendo gente, recalcó que recalentar comida no es peligroso si se da una adecuada manipulación.

Agregó que nunca se deben consumir alimentos dejados al aire libre por más de cuatro horas y si se meten a la refri con temperaturas entre los 0 y 7 grados, pueden aguantar 4-7 días.

“Deben refrigerarse en recipientes donde se puedan enfriar uniformemente y la comida cocida debe manipularse en utensilios aparte de los alimentos crudos para evitar contaminación cruzada”, recordó.

Los sobros 
Primero espere a que los alimentos se enfríen, luego colóquelos en otro recipiente y métalos a la refri.  
Tenga más cuidado con los alimentos altos en grasa, la carne, el pollo y los alimentos condimentados, son más propensos a contaminarse con bacterias.
Cuando recaliente asegúrese que sea uniforme, que no queden partes heladas. Idealmente deles vuelta o revuélvalos durante el proceso.   
El sobrecalentamiento, principalmente en microondas,  aumenta la liberación de dióxido de carbono por parte de los alimentos, por lo que se deben cuidar las temperaturas y el tiempo.
Fuente:  Natalia González, nutricionista.