Karen Fernández.17 octubre, 2018

El presidente Carlos Alvarado junto con los ministros de Salud Giselle Amador y el de Trabajo Steven Núñez firmaron una directriz para declararle la guerra a la obesidad y el sobrepeso que están saturando nuestros sistemas de salud.

La obesidad es un problema importante en la salud costarricense. Foto Archivo
La obesidad es un problema importante en la salud costarricense. Foto Archivo

La preocupación es aún mayor luego de conocerse el Censo Escolar de Peso y Talla del 2016 en el que se comprobó que 3 de cada 10 estudiantes de escuela (el 34.6%) tienen exceso de peso, lo que sin duda pinta un panorama poco alentador para el futuro.

Cabe recordar que el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo importantes para el desarrollo de enfermedades no transmisibles como la diabetes y la hipertensión, que a su vez contribuyen a las enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de muerte en los costarricenses.

Ante este panorama, el Gobierno anunció la implementación de una serie de medidas para promover prácticas alimenticias saludables y combatir la epidemia de gorditos en la sociedad costarricense.

Entre las medidas que se pondrán en práctica a partir de la publicación en La Gaceta están:

  • En los comedores de las instituciones públicas la comida que se ofrezca tenga poca sal, no incluya muchos dulces, que tenga poca grasa, incluir más frutas y verduras y en las cantidades recomendadas, nada de dar un palanganón de comida. Además que se ajusten al tipo de trabajo y las tareas realizadas en cada institución.
  • Disponer de agua potable para sus trabajadores y preferiblemente no embotellada para no aumentar el uso de envases desechables.
  • Preparar frescos con frutas naturales y poco azúcar.
  • Los bocadillos que se ofrezcan en actividades especiales deben ser ricos en fibra, bajos en grasas saturadas, azúcares simples y moderados en harinas refinadas.
  • En las instituciones donde no brinden el servicio de comida, deberán educar sobre hábitos de alimentación saludable a sus empleados.
  • Como el buen estado físico no depende solo de la alimentación, también deberán habilitar espacios para fomentar la actividad física no competitiva y la recreación.

El Ministerio de Trabajo y el Consejo de Salud Ocupacional elaborarán una Guía Técnica de cómo implementar las pausas activas en los centros de trabajo: entre ellas está promover el uso de bicicletas como medio de transporte y fomentar que los trabajadores desarrollen formas más efectivas de enfrentar los problemas laborales, personales o familiares que pueden afectar su bienestar y su desempeño en el trabajo, como el estrés, la violencia o el abuso del alcohol y las drogas.

El sobrepeso y la obesidad producen consecuencias sociales y económicas negativas para las personas, las familias y el sistema nacional de salud.

Adicionalmente, el Gobierno promulgó un decreto ejecutivo que declara de interés público las intervenciones comunitarias y laborales. Con ello se pretende, entre otros objetivos, propiciar el trabajo de instituciones públicas y comunidades para promover la salud individual y grupal mediante una alimentación saludable, la actividad física, la salud mental y la recuperación de espacios libres de humo de tabaco.