Eduardo Vega.10 octubre

Don Bolivar Jiménez Chacón, es vecino Jardines de Cascajal en San Sebastián, pero nació, y lo dice con mucho orgullo, en Alajuela, en San Isidro de San Ramón, fue quien se pegó las tres tejitas con nuestro código de la suerte del pasado martes 9 de octubre.

Dice con orgullo que es de Alajuela porque es de un aficionado de hueso colorado de la Liga Deportiva Alajuelense, el equipo de sus amores y al que apoya en las buenas y en las malas, a él no le importa los resultados sino apoyar sus colores.

Bolivar Jiménez Chacón se ganó tres tejitas el 9 de octubre del 2018. Cortesía.
Bolivar Jiménez Chacón se ganó tres tejitas el 9 de octubre del 2018. Cortesía.

Este manudo suertudo se ganó ¢150 mil en una tarjeta de regalo y un certificado canjeable en Münkel Centro Médico, el cual consiste en un “Paquete de Salud” por ¢150 mil, que incluye masaje terapéutico, servicio de dentista para limpieza dental y hasta 3 calzas, exámenes de sangre (hemograma) y consulta médica.

“La verdad no me esperaba este buen premio, me agarró de sorpresa, aunque uno siempre activa con fe pero cuando llega la hora de la llamada, llegan los nervios por eso al principio no creía, pensé que era una broma”, nos dijo.

Con la platica de la tarjeta de regalo espera pagar algunos piquillos y también darse un par de gustillos. También va compartirlo con sus cinco hijos, sus 15 nietos y sus 6 bisnietos, porque considera que compartiendo se disfruta más la suerte.

Como buen nativo de una zona rural del país, sobre todo hace 88 años cuando él nació, lo primero que aprendió de sus padres fue amar y respetar la tierra. Desde muy carajillo se convirtió en un muy buen agricultor.

“Hasta los 21 años fue agricultor, después me vine para San José centro y aprendí mecánica, ese fue mi oficio por más de 40 años, sin embargo, jamás olvidaré los lindos días en que era agricultor en San Isidro de San Ramón”, recordó.

Hasta sus 20 años siempre jugó al fútbol en canchas abiertas, con cuanto equipo le permitiera alinear de titular en el sector derecho de la defensa porque asegura que fue un defensa de los buenos, incluso se probó con el Orión FC, pero no lo reclutaron porque no tenía el dinero suficiente para pagarse los pases para ir a entrenar todos los días.

Cuando lo llamamos ya había activado el código de la suerte porque quiere volver a recibir el alegronazo de nuestro premio. “La que costaba era la primera, ahora las demás se vendrán facilitas”, nos dijo con una sonrisa bien suertuda.