Eduardo Vega.19 diciembre, 2018

Don Wilbur Gutiérrez fue el feliz ganador de las tres tejitas, que regalamos este martes, con nuestro código de la suerte. Activó con mucha fe y debutó en nuestra gran lista de felices ganadores.

Este suertudo vive en San Antonio de Escazú, pero nació y se crió en Palmar Sur, entre las fincas bananeras de la United Fruit Company, en la cual trabajó durantre 13 años. Por eso este sureño también se siente josefino.

Una vez que le confirmamos que se pegó los ¢300 mil, él supo de inmediato qué haría con la tejita y media en Ópticas Visión. “Mi esposa (doña Guiselle Navas) hace varias semanas necesitaba anteojos, porque ya no está viendo bien y por eso le estaba pidiendo a Dios una platica extra para comprarlos… vea usted, ya me respondió Dios”, nos dijo.

Wilbur Gutiérrez se ganó 3 tejitas el martes 18 de diciembre del 2018. En la foto con su esposa Guiselle Navas y el nieto Neithan Escobar. Foto GN Sucursal.
Wilbur Gutiérrez se ganó 3 tejitas el martes 18 de diciembre del 2018. En la foto con su esposa Guiselle Navas y el nieto Neithan Escobar. Foto GN Sucursal.

Con los 150 mil colones de la tarjeta de regalo, el suertudo nos contó que los va a aprovechar para los tamalitos, la cena del 31 de diciembre y guardar unos cinquitos porque piensa jalar a Guanacaste, ahí por playa Naranjo, a visitar a una familia que es muy amiga y necesitaba harinita para pegarse esas pequeñas vacaciones, incluso estuvo pensando en no ir, pero con La Teja ya confirmó el viaje.

“Siempre activo el código con mucha fe, sabía que en poco tiempo me llegaría la suerte, todo era cuestión de esperar. Lo que costó fue la primera pegada, las otras que vienen serán más fáciles, sobre todo porque quiero pegarme el domingazo”, comentó.

La contentera por el premio es muy grande porque se había quedado muy ajustado de platica, ya que a su carrito se le jodió la batería y tuvo que sacar de la noche a la mañana como sesenta mil colones que no tenía presupuestados, por eso hasta peligraron los tamales, pero gracias a La Teja, eso es parte del pasado.

Don Wilbur es pensionado, además de los 13 años que breteó en la United, también trabajó 8 años en el Country Club, después fue guarda como 13 años en un complejo de apartamentos, incluso hasta vendió lotería porque es un pulseador que siempre fue un breteador que no le arrugaba al trabajo.

“Es una bendición la platica porque llega en un momento importantísimo y le ayuda a uno a cerrar el año más tranquilo, sin tanta congoja. Agradezco profundamente a La Teja por esto que hace con el país porque la platica nunca cae mal”, explicó.