Arturo Pardo V..15 noviembre, 2018
A don Jesús Medina le está yendo en todas con el ganado y la moringa. Su próximo proyecto es comprar un toro bien campeón.
A don Jesús Medina le está yendo en todas con el ganado y la moringa. Su próximo proyecto es comprar un toro bien campeón.

A Isla de Chira la bañan el mar y la esperanza. Su población, de poco más 1.500 habitantes, se dedica principalmente a la pesca. El calor del sol los pone a sudar la gota gorda a mar abierto, pero también los motiva a salir adelante con sus pequeños proyectos.

Una empresa de crédito local se ha convertido en aliada de numerosas iniciativas con las que los pulseadores buscan hacer crecer sus negocitos y seguir subsistiendo.

Ahí entre esas personas trabajadoras está, por ejemplo, Betty Calderón, que se dedica a la pesca artesanal. A punta de un préstamo ha sostenido una inversión en un recibidor de pescado y en comprar una panga, cambiar el motor y otros artículos de pesca. “Me ha servido para sacar adelante a mis cuatro hijos”, dice.

Jesús Medina Martínez, que nació en una finca en el barrio Montero, no se dedica a la pesca pero tampoco la ha tenido fácil.

Lo suyo es la ganadería, criar ovejas, plantar moringa y moverse con su propio camión. Parte de su préstamo lo invirtió en cerrar un área de pastos de corta y caña. La inversión se le fue en comprar 14 vacas para sacarles crías, así como en el alambre para cerrar la zona donde tiene la moringa, que tiene que protegerlo de las ovejas comelonas.

“Mi sueño es sostener hasta donde pueda el hato ganadero. De momento no he tenido que vender nada. La he ido pulseando muy bien, pero ayuda mucho el crédito que me financia mientras voy abonando para pagar. La cosa está en ser responsable al pagar”, comenta.

La Empresa de crédito de Isla de Chira nació hace 11 años. Varios socios se agruparon para formar una pequeña empresa y ahí van saliendo adelante. A través de Edesa, también local, consigue dinero para dar créditos que vienen de parte de Banca Para el Desarrollo. La empresa coloca los créditos entre sus asociados que tengan proyectos bien tuanis. Actualmente tiene 116 socios y ya le ha echado la mano al menos a 16 locales.

“Los créditos le están ayudando mucho a la gente. Nos fortalecen y están haciendo un impacto positivo en nosotros. Es bueno porque es a un interés muy bajo. Nos ayuda para evolucionar”, dice Juan Medina, presidente de la junta de esta empresa.

Entre los casos en los que han ayudado, están, por ejemplo, el de los pescadores que necesitan cambiar redes, pedir un préstamo para levantar pulperías, incentivar el turismo, comprar repuestos para máquinas e inclusive para que señoras artesanas salgan adelante.

La salvada con el Sistema de Banca para el Desarrollo es que ha logrado las tasas de intereses más bajas desde su creación para los préstamos que otorga. Parte de lo que se puede beneficiar con estos recursos es el capital de trabajo o la maquinaria de equipo de trabajo. También sirve para herramientas y vehículos, así como para comprar activos fijos.

¿Y qué sigue para don Jesús?

Como sueña en grande, dice que el próximo paso es comprar un toro para seguir sacando crías y que su negocio se mantenga en crecimiento. Aquí sí que aplica literalmente lo de agarrar al toro por los cuernos y mandarse.