Franklin Arroyo.9 marzo, 2019

Chicharrones de pura carnita, chuletas, tamales, chifrijos... bueno, para que seguir haciéndoles la boca agua con la hartada de esos platillos que hubo este sábado en el conocido barrio Chino, en San José.

La Cámara Costarricense de Porcicultores, la Muni de Chepe y el Ministerio de Agricultura y Ganadería se pusieron una flor en el ojal y le dieron al pueblo una actividad donde no faltaron las cimarronas, las mascaradas, la charanga, lo que le gusta a la gente.

El pato de la fiesta fue el chancho. Foto: MSJ
El pato de la fiesta fue el chancho. Foto: MSJ

Luis Cerdas Corrales, de Parrillada Corrales estaba satisfecho con la actividad y hasta nos regaló el secreto para hacer un chicharrón que quede apenas para chuparse los dedos.

“El secreto número uno es usar carne de excelente calidad, buscar un producto fresco, ojalá carne de cerdo nacional, no tenderizada porque pierde líquido y el rendimiento es mucho menor, luego lo que sigue es ponerle los condimentos más naturales posibles, libre de glutamayo (sal formada por ácido glutámico y una base), de sales de cura, de sal de praga, de preservantes y luego ponerle cariño y corazón a cada receta”, explicó Corrales, quien se estaba jalando unos chicharrones de muerte lenta.

La actividad se llevó a cabo con el fin de fomentar el consumo de carne de cerdo y con la esperanza de repetirlo en otra ocasión, pues esta fue apenas la primera edición.

“Fue un rato ameno en estas fechas donde el consumo de cerdo no es tan ocasional, pero pudimos disfrutar de comidas que tanto nos gustan y esperamos repetir la actividad”, dijo Paola Vargas, vicealcaldesa de San José.

La carne de cerdo es muy nutritiva, pero es de los alimentos más buleados, su consumo es importante, pero con moderación.

El pato de la fiesta fue el chancho. Foto: MSJ
El pato de la fiesta fue el chancho. Foto: MSJ

“Es muy rica en proteínas, nos aporta minerales como potasio, fósforo, hierro y zinc que ayudan en la parte ósea y a las defensas del cuerpo, entre otros beneficios”, explicó Gabriela Traña, nutricionista y vocera de la actividad.

La feria reunió 12 restaurantes especializados en platillos a base de cerdo que deleitaron a los asistentes, pero también la gente podía comprar carnita para llevar, a precios realmente buenos.

Por si fuera poco, a la actividad le hizo un estupendo día, lleno de sol y buen tiempo que todos los asistentes se encargaron de matizar más con su alegría.

Leda María Cordero, de barrio San Cayetano, quien asistió a la actividad se mostró muy contenta con la feria y dijo que la ubicación jugó un papel importante para poder asistir.

“La actividad estuvo bonita, une a la familia, en el caso nuestro fuimos todos y degustamos varias cosas”, dijo una de las asistentes a la feria.

Los tamalitos no podían faltar. Foto: MSJ.
Los tamalitos no podían faltar. Foto: MSJ.