Bryan Castillo.31 octubre, 2018
El alma en pena de la mujer se sube a las motos para asustar a sus conductores. Foto: Shutterstock.
El alma en pena de la mujer se sube a las motos para asustar a sus conductores. Foto: Shutterstock.

El alma en pena de una mujer en Jericó de Desamparados tiene con el corazón en la mano a los motociclistas que pasan todos los días por la calle que comunica a este lugar con Acosta.

Cuenta la leyenda que en una de sus curvas, exactamente en el lugar conocido como “La cuesta de Pacayas”, esa dama murió de amor porque su novio la abandonó.

Aunque no se sabe exactamente cuándo ocurrió el trágico hecho, las historias que se relatan vienen desde hace unos 50 años.

Al parecer, el hombre que la terminó siempre andaba en moto, por esta razón ella ataca solo a quienes se movilizan en ese medio de transporte.

Marco Sánchez, de 27 años y vecino de ese distrito desamparadeño, comentó que de acuerdo con los testimonios que ha escuchado de viejos y jóvenes, el alma en pena de esta mujer se sube a las motocicletas con el objetivo de botar a los conductores.

“Un muchacho que en ese tiempo tenía como veinticinco años contó hace como siete años que iba subiendo esa cuesta de noche y sintió que alguien se le montó atrás, dice que volvió a ver y tenía a la mujer vestida de blanco, con un velo que le tapaba la cara”, contó Sánchez.

“Cuando él vio a la mujer dijo ‘hijuput… en qué momento monté a esta vieja’, luego de eso dice que aceleró la moto para botarla y que cuando se dio cuenta la mujer ya no estaba”, detalló.

Sánchez recordó, además, que ese hombre les aseguró que esa misma noche se dirigió hacia la iglesia de Jericó para pedir perdón por todos sus pecados.

“Él dijo que tiró la moto al frente de la iglesia y se arrodilló porque sabía que eso le ocurrió porque hizo algo malo”, añadió.

En la tenebrosa curva se han registrado accidentes de motociclistas. Foto: Cortesía.
En la tenebrosa curva se han registrado accidentes de motociclistas. Foto: Cortesía.
Mordiscos y chupetazos

El vecino de Jericó comentó que en los bares de la zona se cuentan muchas historias sobre ese espíritu femenino, entre ellas, que es bastante terrible.

“Se ha dicho que cuando se monta en la moto le pega mordiscos a los hombres en la nuca para que se caigan, unos se caen y quedan raspados, pero sin la herida del mordisco. También dicen que deja chupetazos en el cuello para que las mujeres de esos hombres les hagan un escándalo”, comentó.

Álvaro Quesada, de 35 años y vecino de ese lugar, se sabe la historia al dedillo. Según cuenta, la mujer vivía en Acosta, pero fue en la “La cuesta de Pacayas” donde ella y su exnovio se dieron el primer beso.

“Por esa razón es que ella está ahí siempre, pero solo en las noches se aparece, aunque dicen que también en las madrugadas y que por mes asusta a por lo menos un hombre. Algunos hemos llegado a creer que solo se mete con los infieles o con los que están a punto de darle vuelta a su mujer, porque muchos llegan asustados diciendo que por eso se les montó en la moto”, aseguró.

Añade que muchos la han visto en una esquina esperando a que un motorizado pase para atacarlo.

“Ella solo ataca a los que van en moto, hay gente de aquí que pasa en carro y la ha visto, pero no se asustan porque saben que a los carros no se sube, más bien dicen que ella los cuida para que no les pase algo. De hecho en ese lugar, que es una curva, suceden accidentes en moto, pero nunca en carro”, afirmó Quesada.

Este lugareño dijo que en años anteriores, todos los 31 de octubre varias sectas satánicas se reunían en el punto donde aparece la mujer para comunicarse con ella.

“Cuando estaba en la escuela, por ahí de los siete años, los abuelos nos decían que llegaban grupos a hablar con esa mujer y que se escuchaban risas entre ella y sus visitantes. Ahora no pasa tanto, pero no sería raro que lleguen para ese día”, argumentó.

Alma debe cumplir misión

Max Cordero, divulgador de misterios y conocedor de la materia, afirmó que el alma de esa mujer está atrapada en este mundo porque aún debe cumplir una misión que en vida no logró.

“Si ella no logró cumplir con eso, lo que se recomienda es tratar de buscar su fe (si es católica o evangélica) y hacerle un ritual para que encuentre su camino y, si no se logra identificar cuál era su creencia, hacerle una ceremonia para honrarla y que descanse en paz”, agregó.