Las mascotas forman parte de la familia y cuando hay un paseo es muy común meterlas en el carro y llevárselas para que ellas también disfruten.
Por ese mismo amor que muchos les tienen a los animales, trasladarlos en el vehículo debe hacerse con mucha responsabilidad.
La regla de oro que le salva la vida (y el bolsillo)
Muchas personas preguntan frecuentemente en las redes sociales del Ministerio de Obras Públicas y Transportes si existe una legislación que regule el traslado de animales.
La Policía de Tránsito aclara que en la Ley de Tránsito vigente no hay nada puntual ni específico sobre cómo deben ir en el vehículo. Sin embargo, hay una regla de oro que usted no puede romper: su mascota jamás debe ir en las piernas, los brazos, los hombros o la cabeza del conductor.
Llevar a un perro, gato, iguana o hámster de esta forma implica que el conductor está realizando otra actividad mientras maneja. Si lo sorprenden cometiendo esta falta, le van a recetar una dolorosa multa de ¢123.000.
Es decir, se le aplica exactamente la misma sanción que corresponde por usar el celular mientras conduce sin el dispositivo de manos libres.
El peligro de la carita en la ventana
A muchos les encanta ver a los perritos felices, sacando la cabeza por la ventana del carro, pero aunque se ven muy lindos, Tránsito advierte que esta no es la mejor decisión para la seguridad de su mascota.
Si el animal saca mucho el cuerpo o la cabeza, corre el grave riesgo de golpearse con un poste, con el retrovisor de otro carro o con una moto.
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Peor aún, podría saltar o caer a la calle, ser atropellado y hasta provocar una tragedia si otro conductor trata de esquivar el bulto intempestivamente.
Además, por puro instinto, si van asomados, podrían llegar a morder a un peatón, a un ciclista o a un motociclista mientras su carro está detenido.
¡Mucho cuidado con los pedales!
Otro gran error es llevar a los peluditos sueltos en el asiento del acompañante. En un descuido, las mascotas podrían saltar sobre el conductor, arañarlo o caer directamente en los pedales.
Esto le impediría frenar a tiempo, provocando así un accidente mortal.
En caso de un choque fuerte, un animal suelto se convierte en una masa que saldrá “volando” y se estrellará contra la parte interna del carro.
Esto le causaría lesiones fatales al animalito y lo convertiría en un objeto contundente que golpearía con mucha fuerza a las personas dentro del vehículo.
¿Cuál es la forma más segura para que viajen?
Para que el animal corra menos riesgo, lo ideal es llevarlo en los asientos traseros, nunca suelto.
Deberían ir siempre sujetos a un dispositivo especial para mascotas, algo muy similar a las sillas de retención infantil.
¿Y si anda en moto? También hay reglas. Pueden viajar en un dispositivo especial para ellos, como un salveque.
Sin embargo, ese salveque debe llevarlo el acompañante, no la persona que va manejando la motocicleta, porque se aplicaría la misma multa por realizar otra actividad mientras conduce.
Otra alternativa totalmente legal para viajar en moto es llevar al animalito en una caja especial para él, que vaya bien fijada a la motocicleta.




