En muchos hogares se tiene la costumbre de guardar el botiquín en la gaveta del baño o tener las pastillas a mano en la cocina, pero eso podría ser peligroso.
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) lanzó una alerta muy importante. Guardar los medicamentos en el baño o en la cocina es un grave error, porque el calor y la humedad de esos cuartos los dañan.
Las autoridades explicaron que estas malas condiciones hacen que las medicinas pierdan su efectividad o se deterioren más rápido de la cuenta.
Lo ideal es que siempre busque un lugar fresco y seco en su casa. Un buen almacenamiento asegura que el tratamiento funcione como debe ser. Si tiene dudas, no se quede callado y pregúntele con confianza al farmacéutico de la Caja.
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¡Pierda el miedo y haga todas las preguntas!
Y es que el tema de las medicinas hay que tomarlo con mucha seriedad. Recientemente, el Colegio de Médicos y Cirujanos también hizo un llamado para que la gente se ponga viva.
A muchos pacientes les da “cosilla” o pena cuestionar al especialista, pero usted tiene todo el derecho de saber qué medicamento se le va a administrar y recibir información clara.
El Dr. Elliott Garita Jiménez, presidente del Colegio, recuerda que preguntar no significa desconfiar del médico, sino tomar el control de nuestra propia salud.
El experto aconseja que usted siempre pida verificar la fecha de vencimiento de los medicamentos y consulte si el producto cuenta con el respectivo registro sanitario en Costa Rica, sobre todo cuando se trata de inyectables.
El delicado tema de la “cadena de frío”
Otro bolado importante al que debe ponerle cuidado es la procedencia de la medicina. Si no sabe de dónde viene, es casi imposible saber si la cuidaron bien en el camino.
Esto es súper delicado con los medicamentos que requieren refrigeración. Mantener la famosa cadena de frío no es solo meter el frasquito a la refri del consultorio.
Se deben cuidar las temperaturas en cada etapa del transporte. Si esto falla o hay un mal manejo, el producto se daña, incluso si todavía no está vencido.
La fecha de vencimiento no lo es todo
Hablando de fechas, siempre hay que revisar que la medicina no haya expirado. Esa es la regla de oro. Pero mucho ojo: que la fecha esté vigente no garantiza que el producto esté en buen estado.
“Un medicamento puede tener una fecha vigente y aun así haber estado expuesto a condiciones inadecuadas”, advirtió el doctor Garita, recordando la importancia de cuidar el empaque.
Cuidado con quién le prepara la dosis
Finalmente, hay que estar muy atentos a la hora de la preparación. Las medicinas, en especial los productos inyectables, requieren que el personal tenga la preparación y el conocimiento necesario.
Una manipulación incorrecta al momento de alistar la dosis puede comprometer por completo la seguridad del producto que va para su cuerpo.
Un mal procedimiento a la hora de inyectar puede aumentar drásticamente el riesgo de contaminación o de causarle graves infecciones al paciente.


