Eduardo Vega.25 enero

Kattia Rojas León, coordinadora del servicio de sicología del Hospital San Vicente de Paúl, reconoce que desde que inició la pandemia uno de los grandes retos que ha tenido el departamento y en general todo el personal, es lograr una conexión con el paciente afectado el coronavirus.

En el hospital herediano estuvo internada por 22 días doña Roxana Arguijo Arguedas, afectada por el covid-19 y quien tuvo dos ataques de pánico estando en el salón para pacientes afectados por el mortal virus, estuvo tan mal que incluso llegó a decir que ya no quería vivir más.

Parte del personal del departamento de sicología del hospital San Vicente de Paul en Heredia.
Parte del personal del departamento de sicología del hospital San Vicente de Paul en Heredia.

“El trabajo ha sido todo un desafío porque se trata de una enfermedad muy nueva, por eso desde el inicio todo fue complicado, desconocido, no teníamos claridad de cómo manejarlo. Aprendemos todos día con día.

“Ha sido un ir conociendo y entendiendo que recibimos pacientes que están informados, que saben lo que el virus hace en el país y el mundo y nos llegan ya afectados con un sentimiento de que yo también me voy a morir”, reconoce la sicóloga.

Conforme avanzó la pandemia, también avanzó el trabajo sicológico, explica doña Kattia, porque fue cambiando el tipo de paciente, porque comenzaron a internarse personas que habían sufrido ya la pérdida de un familiar, por eso tuvieron que agregar el manejo de esas pérdidas, de ese sentimiento de dolor de que no pudieron acompañar al ser querido en el funeral.

Además, pacientes que por la enfermedad se perdieron actividades tan fundamentales para una familia como la graduación de un hijo, el Día de la Madre, el Día del Padre, cumpleaños, Navidad, provocando que lo sicológico se enfoque en acompañar y demostrarle al paciente que no está solo.

“Es una estrategia motivacional, de ir viviendo un día a la vez, luchando por bajar el estrés de estar en un salón covid-19, que se asocia con la muerte. Son personas que no quieren estar ahí y hay que hacerles entender que ese lugar es el mejor en el cual pueden estar por su condición de salud porque solo ahí se les puede curar.

“Enlazar con las necesidades del paciente es fundamental, demostrarles que hay gente que los ama, que los espera, que son importantes. No son simplemente alguien que ocupa la cama, sino que son una persona con nombre y apellido con historia y estamos para acompañarlos”.

Kattia Rojas León, coordinadora del servicio de sicología del Hospital San Vicente de Paul de Heredia.
Kattia Rojas León, coordinadora del servicio de sicología del Hospital San Vicente de Paul de Heredia.

La sicóloga agradece los esfuerzos que ha hecho el hospital por tener tecnología que permita a los enfermos de covid-19 conectarse digitalmente con sus familiares, algo que les ayuda a mejorar la salud mental en momentos de tanta dificultad.

Pero el tema sicológico en tiempos de pandemia no queda solo en los pacientes, han tenido que atender a trabajadores del centro médico individualmente y en grupos para sobrellevar tanta enfermedad y muerte alrededor.

Nadie ha quedado por fuera porque el virus se mete por todos lados, es así como se trabaja sicológicamente con los choferes de ambulancias, asi como los de mantenimiento y ni qué decir enfermería o aseo.

“Ya casi ha pasado un año y llega el cansancio, por eso la lucha es porque nadie baje la guardia, porque todos nos cuidemos para salir adelante juntos. Si algo nos ha dejado claro esta pandemia es que el trabajo en equipo es fundamental, que solo unidos saldremos adelante”, concluyó la sicóloga.