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Sobreviviente de cáncer: “Siempre he sido deportista y soy la primera de la familia a la que le dio”

Mayra Espinoza dice que no tenía razones para que le diera cáncer de mama

El cáncer de mama no se fija en edad, condición social, política ni religión y sino que lo diga Mayra Espinoza, una valiente sobreviviente de esta terrible enfermedad.

Ella decidió contarle su historia a La Teja en el marco del Día Nacional e Internacional de la Lucha Contra el Cáncer de Mama, que se celebra los 19 de octubre.

Doña Mayra, madre de tres hijos adultos, fue diagnosticada con cáncer de mama en el 2013.

Espinoza siempre fue responsable y se cuidó con todas las recomendaciones que les dan a las mujeres para detectar a tiempo cualquier mal.

“Siempre he sido deportista, desde pequeñita andaba en bicicleta, hacía gimnasia, jugué baloncesto en el equipo del cole y para entonces jugaba tenis de tres a cuatro veces por semana”, contó la sobreviviente de cáncer.

Su oncólogo, el doctor Dennis Landaverde, nos aclaró que tener dietas saludables y hacer ejercicio disminuyen la probabilidad de tener cáncer de mama, pero a veces toca, es algo que no se puede predecir ni prevenir.

“Si ella no hubiese hecho ejercicio nunca en su vida le habría dado antes y tal vez no estaría aquí. Hacer ejercicio, dieta, tener estilos de vida saludables, estar emocionalmente bien, disminuye definitivamente el riesgo de tener la enfermedad”, dijo Landaverde.

¿Cómo pasó todo?

El 11 de mayo del 2013, mientras se cambiaba la ropa, notó que su seno derecho estaba rojo e inflamado, por lo que comenzó a hacer memoria para ver si en el partido de tenis que había jugado el día anterior le habían dado algún bolazo, pero no fue así.

También pensó si era que la ropa que andaba era muy tallada, pero tampoco estaba ahí el problema.

“Gracias a Dios tengo ocho años de estar bien y haber salido avante del proceso, pero yo llevaba una vida completamente normal, nunca he fumado, de tomar solo un vinito de vez en cuando. Le di de mamar a mis tres hijos, siempre he hecho deporte y me hacía los chequeos rutinarios regularmente”, recordó doña Mayra.

De hecho ella se hizo una mamografía ocho meses antes, en la que le dijeron que todo estaba bien y ella se confió, pero conforme avanzó el proceso, descubrieron que en ese examen sí se apreciaba el tumor.

“Cuando la muchacha me la hizo, yo vi que ella tuvo una reacción rara, pero cuando le pregunté me dijo que todo estaba bien, yo estaba muy feliz con los resultados. El ginecólogo que me vio solo se fijó en el reporte, no vio la mamografía, por lo que no se dio cuenta de que ahí estaba. Cuando me vi la mama así (inflamada) lo llamé de inmediato y me dijo que me hiciera un ultrasonido para estar segura”, recordó.

Fue al día siguiente, que era lunes, y el radiólogo le confirmó que tenía una lesión maligna y de una la remitieron al hospital México donde el médico, con la mamografía anterior en mano, corroboró que sí tenía el tumor desde hace ocho meses.

Para entonces, la paciente se encontraba tomando un tratamiento de hormonas para un problema en el endometrio, lo que favoreció que se desarrollara muy rápido el cáncer que apenas se notaba en mayo del 2013.

Balde de agua fría

Para colmos, el tumor que le dio era muy agresivo y creció rápidamente, por lo que no había tiempo que perder y comenzaron el tratamiento con quimioterapia y radioterapia de inmediato durante los siguientes seis meses.

“Fue como un balde de agua fría porque todos los años me hacía mis chequeos y son cosas que uno no espera que sucedan. Luego de la quimio pasé por una cirugía de mastectomía y la reconstrucción de la mama. Creo que recuperé el 99.8% de mi vida, con muchas cicatrices y recuerdos, pero aquí estamos bien”, agregó la guerrera.

Para ella fue muy impactante porque fue la primera de la familia diagnosticada con cáncer y espera ser la única.

Aunque por aquello, sus hijas han seguido su ejemplo y se mantienen con alimentación saludable y haciéndose los chequeos médicos regularmente. Igual analizan hacerse la prueba genética para determinar si poseen el gen de la enfermedad.

Detección temprana

El oncólogo recordó que el cáncer de mama tiene diferentes etapas, pero que lo usual es que gracias a la mamografía de tamizaje se puede detectar tempranamente y con ello se garantiza una tasa de curación mayor.

Cerca del 20% de las veces las pacientes llegan con una condición avanzada, en el restante 80% la probabilidad de curarlo con diferentes terapias es muy alta, aunque entre más temprano se haga, mejor.

“Aunque solo en un uno por ciento de casos se da en los hombre y por lo general es por una alteración genética, el cáncer de mama no solo puede presentarse en mujeres”, recordó el doctor Landaverde.

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Karen Fernández

Karen Fernández

Periodista con una licenciatura en Producción de Medios. Forma parte del equipo de Nuestro Tema y tengo experiencia en la cobertura de noticias de espectáculos, religiosos, salud, deportes y nacionales. Trabajo en Grupo Nacion desde el 2011.