El cansancio extremo o la fatiga persistente sin una causa aparente puede ser una señal a la que conviene prestar atención, pues se encuentra entre los síntomas que pueden presentar las personas con hígado graso, una enfermedad que muchas veces avanza silenciosamente durante sus primeras etapas.
Según información de Clínica Puerto Montt, el hígado graso generalmente no presenta síntomas al inicio. Sin embargo, cuando estos aparecen, la fatiga persistente está entre las manifestaciones comunes, junto con molestias o sensación de pesadez en la parte superior derecha del abdomen.
El hígado graso afecta la salud al desencadenar una inflamación progresiva en el propio órgano y al elevar considerablemente el riesgo de padecer enfermedades del corazón y diabetes
El hígado graso puede avanzar sin dar muchas señales
Una de las particularidades del hígado graso es precisamente que una persona puede tenerlo sin darse cuenta durante sus primeras etapas.
Esto hace que síntomas como el cansancio persistente cobren relevancia cuando aparecen, aunque para conocer realmente qué está ocurriendo es necesario realizar estudios médicos.
Entre las pruebas utilizadas están los análisis de sangre, que permiten revisar la función hepática y enzimas como ALT y AST.
También se utiliza la ecografía o ultrasonido abdominal, uno de los métodos más comunes para observar la acumulación de grasa. Otra herramienta es el FibroScan o elastografía, que mide la rigidez del hígado y permite evaluar la posible presencia de fibrosis o cicatrización, según información de MedlinePlus y Clínica Las Condes.
Además de prestar atención a señales como la fatiga persistente, existen factores que aumentan la posibilidad de desarrollar hígado graso.
De acuerdo con MedlinePlus y el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos (NIDDK), entre ellos se encuentran el sobrepeso u obesidad, diabetes tipo 2, resistencia a la insulina y niveles elevados de triglicéridos o colesterol.


