María Ester Flores Sandoval.15 febrero, 2018

Cuando los hijos hacen preguntas a sus padres sobre cómo fue su historia de amor y por qué se casaron, es importante responder siempre con la verdad y ojalá con la misma ilusión y entusiasmo con que se vivieron esos momentos.

Este simple acto de sinceridad y humildad no solo se lo merecen como niños y jóvenes en formación, sino que es parte fundamental de la educación de pareja.

A pesar de los conflictos que puedan tener los cónyuges en el presente, se sabe que todos los comienzos de amor fueron lindos. Eso les dará la oportunidad de intentar que ellos también se enamoren, hagan familia y procreen.

María, Ester, Flores, sicóloga.
María, Ester, Flores, sicóloga.

Es importante reforzarles que el amor de pareja, las mariposas en el estómago y el insomnio por pensar en el ser amado es algo lindo. No solo es un milagro entre los humanos.

Es el gran regalo de la vida, un alimento para el alma. En la ausencia de esta energía los días serían aburridos, y la única motivación, las cuentas para sobrevivir.

En cambio el amor provoca sonrisas, dan ganas de arreglarse y perfumarse para salir a coquetear atrayendo con alegría al alma gemela, sin importar la edad, la raza o la religión. El amor fluye en los latidos de todos los corazones.

Los adolescentes hablan largas horas sobre tema. La curiosidad es inmensa y llega a ser un momento crucial, porque con la aceptación del amor, las relaciones de pareja son posibles para todos. Así que a estas edades se lanzan al vacío entregándose por completo a la nueva experiencia. A otros, sin embargo, no les llega tan pronto. Entonces es cuando se les debe animar a seguir creyendo. No rendirse a la primera.

La familia debe seguir fomentando que siempre llegarán nuevas oportunidades. Richard Bach en su libro Ilusionas dice que: “Nunca te conceden un deseo sin que se te la oportunidad de poder hacerlo realidad. Sin embargo tendrás que trabajar para realizarlo”. En otras palabras trabajar con la mente, el alma y las ganas cuando se trata del amor.