Franklin Arroyo.17 septiembre

Enrique Castillo Rincón fue un costarricense a quien en el mundo de la ufología se le reconoció como el gran contactado de este país. Falleció el 16 de setiembre del 2013, en Colombia, a los 83 años.

Su nombre sigue siendo mencionado por quienes creen que existe vida inteligente en otros planetas.

Enrique Castillo Merchán, uno de sus hijos, atendió a La Teja para recordar quién fue su padre, algunas de sus vivencias y compartir anécdotas increíbles.

Según se dice, Enrique Castillo padre fue contactado por los pleyadianos, una raza de extraterrestres que procede de los Pléyades (también conocidas como las siete cabritas). Habría tenido cinco encuentros con ellos.

Una foto más reciente de los Enrique, el hijo y el padre. El hijo vino a La Teja y contó algunas historias. Foto: Cortesía.
Una foto más reciente de los Enrique, el hijo y el padre. El hijo vino a La Teja y contó algunas historias. Foto: Cortesía.

- De todas las anécdotas que conoce de su papá, ¿cuál le impresiona más?

- Cuando vivíamos en Caracas recibimos una llamada desde Inglaterra, dos ingleses querían conversar con papá. Yo estaba pequeño y él dijo que sí y el apartamento se convirtió un día en una sala de interrogatorio tipo la CIA. Yo pregunté ‘¿qué es lo que pasa?’ y me explicó mi mamá que papá en el pasado estuvo en la fosa de las Marianas (cerca de Australia, en el océano Pacífico; es el punto más profundo del planeta con 11.000 metros) y que vio vida inteligente.

Resulta que la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) había hecho una excursión con submarinos y descubrieron algo y la única persona en el mundo que había dicho algo así era mi papá. Un exsecretario de la OTAN sacó un libro donde le dedica como quince páginas a mi padre sin haberlo conocido cara a cara.

- ¿Usted le preguntó qué vio?

- Lo que pasa es que era selectivo para dar información. A mamá le contaba cosas más clasificadas y hay cosas que ella no ha dicho.

- ¿Qué ha oído usted que había en la fosa

- Una civilización y obviamente esa expedición del submarino vio lo que él vio.

- ¿Él estuvo allí?

- Sí, dice que un ovni lo bajó hasta ese lugar.

Don Enriquie con Krhisnamerck (izquierda) y Enrique Castillo hijo (derecha). Foto: Cortesía.
Don Enriquie con Krhisnamerck (izquierda) y Enrique Castillo hijo (derecha). Foto: Cortesía.

- ¿Qué otra anécdota hay?

- Estuvo en los Andes, dice que un ovni lo llevó allá y al bajar vio personas y dijo ‘ohhh, increíble, tengo testigos’. En el pico de la montaña había una cueva y esta parte que te voy a contar me produce escalofríos y transmite energía. Papá no creía en la religión, creía que alguien vino al planeta hace mucho tiempo. La cuestión es que de la cueva salió una persona que él decía que era un 99,99 por ciento similar a Jesucristo.

- Pero, ¿a cuál imagen de Jesús?

- Bueno, casi todas las imágenes son similares, de barba, pelo largo, pero lo que le impresionó fueron las palabras. Hay un texto de eso, cuando lo leo se me paran los vellos, él dijo: ‘soy el Universo, soy el agua, soy el Sol, soy la Tierra’, pero lo que dice en sí (está en el texto) es tan poderoso que percibes energía. Mi papá creía en Jesús, pero no en la Biblia ni en la religión.

- ¿Quién era su papá?

- Para mí como persona, no como hijo, era sabio, tenía demasiado conocimiento, tenía respuestas acertadas con breves palabras. En Caracas un grupo, como una secta, creía que era la reencarnación de un apóstol y amenazaron que si no se vestía como el apóstol y no predicaba nos mataban a todos. Muchos le hacían reverencias cuando lo miraban, pero a él no le gustaba.

- ¿Hay extraterrestres entre nosotros?

- Sí, desde hace años. Esta información que te voy a decir es lo que escuchaba desde niño y lo que confirmo hoy. Estados Unidos es el país más poderoso porque negoció tecnología por humanos. Les dijeron a los (extraterrestres) grises: ‘hagan lo que quieran con los americanos, pruebas, secuéstrenlos a cambio de tecnología’.

- ¿Con quién hizo Estados Unidos ese pacto?

- Con los rigelianos, son seres grises que provienen del planeta Rigel, son ojones, chiquiticos. Tienen un problema: no tienen aparato reproductor, solo se pueden reproducir por genética y se están muriendo. Quieren hacer un híbrido para mantener su raza.

- ¿Entonces, ¿quiénes son los pleyadianos

- Seres que vienen de la constelación de las Pléyades, que son siete planetas, y son los que contactaron a mi papá.

- ¿Están entre nosotros?

- Sí

- Pero entonces, ¿al menos hay dos razas?

- Si nos ponemos a hablar de razas nos da meses. Son demasiados. Te voy a contar una anécdota espeluznante. Papá fue a un congreso en Alemania y le presentaron a una señora que dijo que tuvo relaciones sexuales con perros que hablan. ¿Cómo es eso? Sí, con perros como del tamaño de nosotros, pero en forma de personas y resulta que estaban en el congreso porque tuvo un hijo y le comenzó a cambiar la genética. El cuerpo le comenzó a cambiar a forma de perro, papá me dijo ‘mirá las fotos’ y las vi. Después, la mujer comenzó a mutar, era como perros de la raza de esta película Bethoveen (San Bernardo), grandes y peludos.

- ¿Cómo son los pleyadianos?

- Son machos, de ojos verdes, de un metro ochenta; las mujeres son guapísimas, perfectas.

- ¿Ha visto alguno?

- No

- ¿Y ovnis?

- Sí. Es otra anécdota que te quiero contar con respecto a mi hermano Krhisnamerck (nombre de uno de los líderes de los pleyadianos). Es el hermano más extraño de todos (son trece), es la persona más cerrada del mundo. No tiene amigos, tiene 38 años, no está casado, no tiene hijos, no sale a ningún lado, no hace nada, no le importa el dinero y goza de una excelente salud.

- Claro, pero no se expone a nada.

- Una vez, de niño, le metí un buen golpe en el ojo, soy de mano pesada y no le pasó nada. ‘Eso sí está raro’, dije yo. No importa, pasaron los años y una vez lo asaltaron y le dieron una golpiza tremenda. El vecino era policía y lanzó tiros, pero no pasó nada. Llegó y me dijo ‘me acaban de asaltar’, se levantó la camisa y estaba reventado, morado, con sangre, le dieron hasta con un bate. Le dije que fuéramos a la clínica y me dijo ‘no, déjame dormir y si amanezco peor, vamos’. Al día siguiente, le pregunté '¿Krhis, cómo estás?, y me dijo ‘me siento bien’, entonces le alcé la camisa y no tenía nada, lástima que no lo documenté con fotos.

Esta es la portada de uno de los libros de don Enrique, donde cuenta todo eso y más.. Foto: Cortesía.
Esta es la portada de uno de los libros de don Enrique, donde cuenta todo eso y más.. Foto: Cortesía.

- ¿Usted cree que es extraterrestre?

- Le doy seguimiento a mi hermano. Días antes de venirme para Costa Rica (lleva cuatro años en el país, su familia vive en Venezuela) salí del cuarto y lo vi a él en el baño lavándose los dientes, pero hizo un movimiento raro. Le dije, ‘Krhis estás loco’ y dejó todo tirado y salió a la ventana y me dijo ‘gordo, venga a ver’ y me asomo y había tres esferas a la par del Sol. Le dije, ‘¿qué es eso, cómo supiste?’. Me dijo, ‘no sé, sentí una corazonada y me vine a ver’. Definitivamente eso no es normal, este carajo no es normal, es flaco, con una anatomía perfecta. No hace ejercicio, duerme mucho, es cabezón. ‘Vos sos un híbrido’, le he dicho.

- ¿Qué dice él?

- Se ríe, de hecho era el único de todos los hijos que decía que venían a visitarlo los carabonitas.