Shirley Sandí.7 noviembre
Sodas, casas, hospitales, comedores, muchísimas personas depender del gas de cocina. Foto archivo.
Sodas, casas, hospitales, comedores, muchísimas personas depender del gas de cocina. Foto archivo.

Anthony Villaobos es mensajero. Durante 14 años la ha pulseado en su moto para ganar el sustento diario y tiene muy claro que el servicio que brinda Recope es esencial para él, sin gasolina no bretea y si no bretea no come.

“Eso que decidieron los jueces (del Tribunal de Apelación de Trabajo del II Circuito Judicial del San José) es un relajo. A nivel laboral la gasolina es muy importante, acá tenemos que llenar el tanque de la moto de día por medio para cumplir las rutas, durante los días de huelga esto fue un caos”, indicó este trabajador.

Anthony se refiere al fallo que dieron este martes los jueces Adriana Chacón, Betzabé Gutiérrez y Luis Mesén sobre la huelga de trabajadores de Recope. Dicho fallo se trajo abajo la declaratoria de ilegalidad que había dado otro tribunal en una primera instancia. Estos jueces determinaron que el servicio que brinda Recope no es esencial.

"A mi criterio sí es esencial, ¿cómo se va a atender una emergencia por parte de Bomberos o de la Cruz Roja si no tienen combustibles con qué desplazarse? La huelga en Recope nos afectó muchísimo como país, nosotros no tuvimos escasez pero las bombas cercanas sí y la gente llegaba como desesperada a llenar tanques y pichingas desde lugares como Puriscal, Ciudad Colón y San José, tuve que pagar horas extra y contratar personal adicional. Ese país no camina sin hidrocarburos, y de eso pueden dar fe operadores de Turismo, taxistas, Uber y todos los que dependen del transporte”, indicó Ernesto Montes, administrador de la gasolinera Montes de Santa Ana.
Comedera en juego

Y es que Recope también abastece gas de cocina, una fuente de energía esencial para muchas familias, comercios e industrias.

“La gente llegaba a mi negocio desesperada porque en ningún lugar encontraba el gas para cocinar. Los que tenían carro podían hacer recorridos por otros lugares, pero los que no andaban jalando el cilindro, que pesa un montón. A mí me afectó mucho en mis ingresos, si yo vendo en promedio setenta cilindros a la semana durante la huelga con costos lograba vender 25 que era lo que me traían los distribuidores”, comentó Iris Rodríguez, quien vende gas de cocina en Concepción de Alajuelita.

En el país unos 650.000 hogares usan gas para cocinar.

Anthony Villalobos es mensajero desde hace 14 años y no se imagina su día a día sin gasolina. Foto cortesía.
Anthony Villalobos es mensajero desde hace 14 años y no se imagina su día a día sin gasolina. Foto cortesía.

José Miguel Masís, de la Cámara de Empresarios de Combustible, recalcó que Recope no es solo transporte, sino que asegura el abastecimiento del 66% de la demanda energética en el país.

"Los hospitales dependen del gas y los equipos de grandes industrias también dependen de los hidrocarburos como el búnker. Turismo, ferrocarriles, aeronaves, todo lo que es producción. Que Recope suspenda servicios en su totalidad por una semana para que los jueces vean si es esencial o no. No es una amenaza, es una realidad”, indicó Masís.

Los jueces de trabajo en su resolución dictaminaron que el movimiento de huelga fue pacífico, pues ni Recope ni la inspección del juez determinaron lo contrario, esto a pesar de las denuncias de sabotaje al poliducto, a los planteles, las amenazas a los compañeros que sí laboraron y los bloqueos a los camiones distribuidores.

Ilegal, pero sin rebajos

Este miércoles, otro Tribunal de Apelaciones ratificó como ilegal el movimiento de huelga en el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), sin embargo, ordenó que no se rebajen los salarios de los trabajadores.

"No se podrá realizar de forma retroactiva rebajo salarial alguno, sino únicamente a futuro y a partir de la firmeza (del fallo)", indica el documento.

El fallo decía más adelante: “El patrono está en la obligación de soportar que los trabajadores ejerzan el derecho a huelga en casos de protesta social, empero ese derecho que cobija a los asalariados no es irrestricto y se entiende agotado una vez que estos hayan transmitido su descontento a los entes gubernamentales, ya que pretender ir más allá de ese límite constituiría un ejercicio abusivo del derecho”.